María Cristina Quintero | Hace 9 añosEn la realidad de los tribunales, muchas veces la llamada motivación carece de un fundamento jurídico congruente con una razón que valide la decisión del juez y en otros fallos solo es irrespetuosamente inexistente.
Carlos M. Herrera Morán | Hace 9 añosLa veracidad de esta afirmación es indiscutible, pues en los tribunales civiles es moneda de curso legal corriente ver procesos que tienen más de 20 años sin haberse resuelto definitivamente. Por ejemplo, en los juzgados civiles de circuito es frecuente ver procesos que demoran aproximadamente 10 años; en el Primer Tribunal Superior de Justicia duran aproximadamente cinco años; y en la Sala Primera de lo Civil de la Corte Suprema de Justicia entre tres y cinco años aproximadamente, dependiendo del interés impropio e inconfesable que puedan tener el juez o el “cocotudo” interesado en el caso sujeto a una decisión judicial.
Carlos A. Pareja C. | Hace 9 añosEnseñanzas de la entrevista que a un distinguido panameño, abogado auténtico e historiador, le realizara otro distinguido abogado, sobre temas de actualidad, aprendí o recordé y confirmé las bases de tres impactantes temas.
Antonio Saldaña | Hace 9 añosEl regalo (antes) y la venta (ahora) de un jamón a una porción numéricamente minoritaria de la población panameña no significa en modo alguno el cambio del modelo de gobierno de la oligarquía a un sistema populista como han pretendido hacer ver -para perpetuar la dominación- los áulicos y gacetilleros del gamonalismo local. Un poco de aculturación de más de siglo y medio de presencia estadounidense en el istmo, así como el ahorro significativo entre el precio del jamón del IMA y el de los supermercados, podría explicar el “sacrificio” que hace un número plural de panameños de a pie -quienes, de paso, devengan salarios de hambre o no cuentan con ingresos fijos- para que en su cena de Navidad aparezca la figura destacada del jamón. Definido de manera sintética, sin arroz con guandú, ensalada de papa y jamón, no hay Navidad para el pueblo.
Roberto Arosemena Jaén | Hace 9 añosHay una utopía, lugar que no existe en ninguna parte, pero todos anhelamos que exista pronto, que viene siendo anunciada hace miles de años: Jerusalén.
Rafael CandanedoHace 9 años¿Tocamos fondo en impunidad? Se han perdido tantos recursos que son tantos que ni siquiera sabemos cómo hallarlos, y habrá que contratar a Sherlock Holmes, a Watson y a Scotland Yard para que se encarguen de encarrillar hacia el castigo tanta inmundicia. Hay latrocidas sueltos. Y el país se ha convertido en una cárcel.
Ruling Barragán | Hace 9 añosEl pasado martes 5 de diciembre la Autoridad Nacional de Transparencia y Acceso a la Información (Antai) realizó una feria informativa “sobre las iniciativas y programas que se implementan para la prevención y lucha contra la corrupción, en pro del mejoramiento de la gestión pública, el acceso a la información y la transparencia gubernamental”, la cual también conmemoró de manera anticipada el Día Internacional contra la Corrupción (9 de diciembre).
Miguel A. Boloboski F. | Hace 9 años“Maestro (Jesús), esta mujer es una adúltera y ha sido sorprendida en el acto. En un caso como este la Ley de Moisés ordena matar a pedradas a la mujer. Tú, ¿qué dices?”. Le hacían esta pregunta para ponerlo en dificultades y tener algo de qué acusarlo. Pero Jesús se inclinó y se puso a escribir en el suelo con el dedo. Como ellos insistían en preguntarle, se enderezó y les dijo: “Aquel de ustedes que no tenga pecado, que le arroje la primera piedra”. (Evangelio de Juan, capítulo 8). En esta parábola, la de la mujer adúltera; hasta el propio “Jesús, hijo de Dios”, se autoproclama pecador al manifestar “tampoco yo te condeno. Vete y en adelante no vuelvas a pecar”.
Malala, Rigoberta Menchú y Herta Müller son algunas de las mujeres que han sido reconocidas con el premio Nobel.
AFP | SUECIAHace 9 añosPese a una reciente mejora, en los últimos dos años ninguna mujer ha recibido el prestigioso premio, que se entrega cada 10 diciembre.
Víctor Corcoba Herrero | Hace 9 añosSiempre nos falta tiempo para entrar en diálogo con nosotros, para reflexionar, para compartir esa abstracción, para cooperar y colaborar generosamente unos con otros, de manera que garanticemos asistencia a todos los necesitados. No olvidemos que asistimos al mayor movimiento de personas de la historia. De ahí la importancia de confluir ideas y pensamientos, de redoblar esfuerzos por entendernos, de auxiliarnos en momentos de dificultades, ante los diversos itinerarios que se nos ofrecen o que tomamos. Es el momento de la interiorización, de ahondar en nuestra propia identidad humanística, de conjugar lo esencial sobre todo lo demás, que es donde verdaderamente reside lo auténtico del ser humano.