Organizaciones defensoras de los derechos humanos que participaron ayer del foro “Fortaleciendo el Sistema Interamericano de Derechos Humanos: Desafíos desde el multilateralismo y la implementación de sus estándares ante los cambios globales” cuestionaron que Panamá continúe sin reconocer el matrimonio entre personas del mismo sexo, pese a los estándares establecidos por la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
Panamá alberga la 56.ª Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA), evento hemisférico que se desarrolla en medio de la conmemoración del bicentenario del Congreso Anfictiónico, y las organizaciones aprovecharon para poner sobre la mesa lo que consideran una gran contradicción: que el país sede del foro político por excelencia del hemisferio continúa sin reconocer el matrimonio entre personas del mismo sexo.
Fundación Iguales, la Coalición LGBTTI&TS de las Américas y la Red de Litigantes LGBTI+ fueron los organizadores de este evento paralelo a la sesión de la OEA, que tuvo como objetivo discutir los desafíos del Sistema Interamericano y la implementación de estándares de derechos humanos.

En un documento difundido por la Fundación Iguales se señala que actualmente más del 70% de las personas en América Latina vive en un país donde el matrimonio para parejas del mismo sexo es posible. Sin embargo, alrededor de 12 países de la región continúan sin reconocerlo, y Panamá es uno de ellos.
La organización remarcó que el Sistema Interamericano de Derechos Humanos, a través de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH), considera que todas las parejas del mismo sexo deben tener acceso al matrimonio civil en igualdad de condiciones que las parejas heterosexuales. Este criterio quedó establecido en la Opinión Consultiva OC-24/17, uno de los principales estándares regionales sobre derechos LGBTIQ+.
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No se trata únicamente de una cuestión de justicia, igualdad y no discriminación, advirtieron las organizaciones en el marco del panel, sino también de una obligación derivada de los compromisos internacionales asumidos por los Estados miembros de la OEA.

“Para fortalecer la protección y la promoción de los derechos humanos en nuestras democracias, es indispensable reafirmar y consolidar el papel de la OEA [...] y asegurar que los Estados implementen plenamente las recomendaciones de la CIDH, las obligaciones asumidas en los tratados interamericanos y los estándares desarrollados por la Corte Interamericana”, concluyeron.
Situación actual de Panamá
En Panamá, el punto de inflexión más importante ocurrió en marzo de 2023, cuando la Corte Suprema de Justicia resolvió, tras años de análisis, varias demandas de inconstitucionalidad presentadas por parejas del mismo sexo que buscaban el reconocimiento de matrimonios celebrados en el extranjero.
En esa ocasión, el máximo tribunal declaró que no eran inconstitucionales la frase “entre un hombre y una mujer”, contenida en el artículo 26 del Código de la Familia, ni la expresión “las personas de ese mismo sexo”, incluida en el artículo 34, numeral 1, de la misma norma.
Además, la Corte argumentó que el matrimonio igualitario “no tiene categoría de derecho humano ni de derecho fundamental” dentro de la Constitución panameña, al considerar que la legislación vigente protege la estructura tradicional de la familia.
Robustecer la democracia
El comunicado sostiene que cuando las democracias liberales atraviesan períodos de inestabilidad o crisis, suelen retrasar la atención de las deudas pendientes en materia de derechos humanos con grupos históricamente minoritarios.
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Durante el foro, expertas de organizaciones de derechos humanos y organismos internacionales coincidieron en que el fortalecimiento de las democracias pasa por consolidar el papel de la OEA y del Sistema Interamericano de Derechos Humanos.
Las panelistas analizaron cómo la sociedad civil y los organismos regionales pueden coordinar esfuerzos para responder a desafíos globales que amenazan la protección de los derechos fundamentales.

Asimismo, señalaron que para garantizar una protección efectiva de los derechos humanos es necesario dotar a las instituciones interamericanas de los recursos necesarios para cumplir sus funciones.
Como conclusión, destacaron que la defensa de los derechos humanos requiere instituciones sólidas, democracias abiertas y mecanismos efectivos de participación ciudadana. También subrayaron que el cumplimiento de los estándares interamericanos es clave para evitar que grupos históricamente vulnerables queden excluidos de la protección de sus derechos.

