La Comisión Nacional de Reformas Electorales (CNRE) decidió ayer, de manera unánime, desempolvar el paquete de modificaciones al Código Electoral que fue elaborado en 2011 por este grupo y presentarlo íntegramente a la Asamblea Nacional para su debida aprobación.
Este paquete de cambios al Código Electoral fue rechazado por la entonces bancada mayoritaria de Cambio Democrático y del Movimiento Liberal Republicano Nacionalista (Molirena) en 2012.
Los temas
El proyecto consta de 97 artículos, entre los que destacan la obligación de los candidatos y partidos políticos de hacer públicas las donaciones privadas, el tope a los gastos de campaña, los límites en el tiempo de estas, y los debates presidenciales como un componente del proceso electoral.
La propuesta incluye las listas cerradas de los candidatos a diputados en los circuitos plurinominales, una fecha única para la celebración de las elecciones primarias de todos los partidos políticos, entre otros temas.
La CNRE acordó que la próxima semana los magistrados del Tribunal Electoral (TE) presentarán el proyecto en la Asamblea.
piden aprobación
Erasmo Pinilla, magistrado presidente del TE, sostuvo que confía en que los diputados aprueben el documento sin ningún inconveniente.
Maribel Jaén, de la Comisión de Justicia y Paz, recordó a los partidos políticos hoy en gobierno (Panameñista y Partido Popular) que durante 2012, aglutinados en el denominado Frente por la Democracia, acordaron respaldar la posición de la CNRE, y se comprometieron a que tan pronto pasara el proceso electoral de 2014 aprobarían el proyecto.
En aquella ocasión, la dirigencia del Partido Revolucionario Democrático también avaló estas reformas.
Por su parte, Alma Cortés, representante de Cambio Democrático, dijo que ahora su colectivo apoya la decisión de reformar el Código Electoral para las elecciones de 2019. “Se llegó a la conclusión que estamos en una mora y que se necesitan reformas”, sostuvo Cortés.
En tanto, Roberto Troncoso, representante de los gremios empresariales, manifestó que hay desprendimiento por parte de los partidos de oposición sobre la necesidad de una reforma.
Consideró que los diputados deben respetar el trabajo de un año hecho por diversos sectores y aprobar, “sin alteración”, el documento.