




La presidenta de Brasil Dilma Rousseff responsabilizó a la minera Samarco y sus propietarias, las gigantes BHP Billiton y Vale, por el deslave de desechos tóxicos que sepultó un poblado entero dejando ocho muertos y una veintena de desaparecidos.





A cuatro días del deslave de desechos mineros en Brasil, la búsqueda de desaparecidos continua y los sobrevivientes se preguntan por su futuro tras perderlo todo.