Rafael CandanedoHace 8 añosResultado: estamos atontados y adormecidos de tanto cascarazo. Los destinatarios patrios nos bebemos esos contenidos sin siquiera eructarlos. Esos programas de tele reemplazaron el hogar. Lo nuestro es de tragedia y tragicomedia griegas.
Xavier Sáez-LlorensHace 8 añosUn individuo honrado raramente podrá aspirar a vivir rodeado de excesivos lujos y comodidades. Los profesionales honestos más exitosos regularmente necesitan décadas de trabajo arduo y sacrificio prolongado para disfrutar de algunos placeres, una vez se liberan de las deudas habituales y de los gastos en la educación de sus hijos. Irrita, por tanto, percatarse de que aquí cualquier pelafustán dedicado a la política llega a ser dueño en pocos años de abultadas cuentas bancarias, mansiones de playa, terrenos por doquier, coches imponentes y otras suntuosidades, pese a carecer de estudios académicos completos que le permitan elaborar iniciativas privadas sobresalientes. Esa injustificada fortuna necesita además de cómplices -empresarios, banqueros, auditores, testaferros, periodistas, abogados, diputados, jueces y magistrados afines- para camuflarla o para dotarla de una presunta legitimidad. La desfachatez requiere también de pactos políticos para que una vez cambie de signo el poder, queden protegidos los desmanes cometidos. Es más que evidente que una gran proporción de acaudalados criollos se ha valido de coimas, chantajes, sobreprecios, réditos por donaciones al proselitismo electoral y componendas de diferente naturaleza para conseguir su vasto capital. Muchos de ellos, incluso, ni siquiera tienen que trabajar después de esos cinco años de mandato (a pesar de no tener negocios productivos antes de ser electos) y manejan sus espurios tesoros a través de sociedades anónimas, cuyas acciones fueron logradas, entre otras gracias, por facilitar trámites a poderosos inversionistas durante su breve estancia en gobierno.
Gabriel Silva | Hace 8 añosEn el año 2014 el conocido diccionario en inglés Merriam-Webster eligió como palabra del año “cultura”. A pesar de que la palabra tiene cientos de años, fue la palabra más buscada en ese año. Sin embargo, solamente en ese diccionario existen seis definiciones diferentes para cultura. Tal como lo describió una publicación del New Yorker, las personas estaban “desesperadas” por saber qué significa cultura. Una posible explicación a la recién popularidad de la palabra cultura es el uso habitual que se está dando a la palabra cultura como antecedente de otras palabras en miras de explicar un comportamiento. Algunos ejemplos son: cultura de abuso, cultura de violencia, cultura de violación, cultura de transparencia, cultura de legalidad, entre otros. El uso de la palabra cultura como antesala a otros conceptos tiene generalmente el objetivo de expresar un comportamiento recurrente de un grupo de personas. Tal es el caso de la cultura de corrupción, la cual busca explicar que un grupo de personas es corrupto.
Saúl Rolando Cortez Chifundo | Hace 8 añosAnte la revisión de distintos artículos de opinión, durante estos primeros días de 2018, en los que se enfatizan las concentraciones organizadas para el pasado 9 de enero, no he podido evitar sentir una especie de “frantumaglia”. Eso que la madre de la célebre escritora Elena Ferrante consideraba “un puñado de cosas de origen diverso que se agitan con persistente desasosiego en nuestra cabeza y que pueden sobrevivir ahí, repiqueteando de vez en cuando...”.
María Cristina Quintero | Hace 8 añosAl ser joven, es fácil ver de lejos el escenario político del país y pensar que no nos alcanza, pero ahora por primera vez es evidente que se está despertando un aliento que va generando firmeza para exigir el gobierno que merecemos. Son caras de frustración ante la injusticia lo que alimenta el impulso que el pueblo necesita para empoderarse, para dejar de ser un juguete vulgar de las campañas de políticos que te ofrecen subsidios y regalos, sin decirte que lo que se llevan a cambio es tu libertad.
El anteproyecto fue presentado en la oficina de Participación Ciudadana de la Asamblea Nacional.
Juan Manuel DíazHace 8 añosLa iniciativa ciudadana propone que aquellos que sean condenados a cinco o más años de prisión por delitos contra la administración pública sean inhabilitados para el ejercicio de funciones públicas y cargos de elección popular de manera perpetua.
Un grupo de ciudadanos presentó en la Asamblea Nacional un proyecto de ley que propone la "muerte civil" de aquellas personas condenadas por delitos contra la administración pública. La medida implica que aquellos condenados a cinco años o más por actos de corrupción sean inhabilitados para aspirar a cualquier cargo de elección popular, ejercer funciones públicas y contratar con el Estado.
Un grupo de panameños presentaron ante la Asamblea Nacional un anteproyecto de ley denominado 'muer
MODIFICACIONES AL CóDIGO PENAL Y LA LEY DE CONTRATACIONES
Redacción de La PrensaHace 8 años"Entendemos muerte civil, en su sentido más llano, como la separación de por vida de todos los corruptos de la administración de la cosa pública", agregan.
El ministro de la Presidencia, Álvaro Alemán, leyó el comunicado adoptado por el Gabinete, reunid
Redacción de La PrensaHace 8 añosLa protesta ocurrió este martes 9 de enero, frente a las torres Miramar, cerca de la fuente Anayansi, en la cinta costera, donde se realizó la concentración ciudadana.
Miles dijeron ‘basta ya’ a la corrupción y la impunidad
Olmedo Rodríguez / Fotos: Gabriel Rodríguez | Hace 8 añosMiles de personas congregadas en la cinta costera le dijeron ayer “basta ya a la corrupción”, y exigieron un alto a la impunidad.