Hace 11 añosParece que la parranda de cortes de cinta que nos regaló el gobierno anterior en su ocaso empieza a pasar factura. Uno de los tantos millonarios Centros de Atención Primaria para la Salud (Minsa-Capsi), inaugurado con bombos y platillos, apenas 10 días antes de las elecciones generales de mayo de 2014, en un distrito necesitado de la provincia de Los Santos, ya presenta profundas deficiencias en su estructura. Que el anterior inquilino de Palacio usara sus últimas semanas para estrenar la línea del Metro, viaductos marinos y otras infraestructuras públicas y de servicios, reafirma que no sabía distinguir entre una obra que conllevara beneficios para la población y un capricho con fines electoreros y hasta mercantiles. Lo peor es el apuro y falta de seriedad con que se ejecutaron muchos proyectos, solo para enaltecer egos. Pero, ¿qué se podía esperar de un Presidente que se esmeró para que una “ciudad hospitalaria” llevara su ilustre nombre, cuando esta apenas era un proyecto en papel? Quizá todo esto lo hizo para atormentarnos con el recuerdo nefasto de su paso por la Presidencia. ¡Vaya castigo!
Hace 11 añosDurante la campaña electoral de 2014, escuchamos a los partidos de oposición de aquel entonces quejarse, de cuanta forma fuese posible, por proyectos y programas gestionados por el entonces gobierno de turno. Duros fueron los reproches por la gran cantidad de proyectos ‘llave en mano’ adjudicados en la administración pasada. Las reformas introducidas en el último quinquenio y que permiten aumentar el nivel de endeudamiento público por medio de figuras poco convencionales, también fueron consideradas un atentado contra la transparencia y la rendición de cuentas. Las compras realizadas a través del PAN y del IMA fueron implacablemente cuestionadas. Curiosamente, aquellos que en aquel entonces se autoproclamaban oposición y que hoy tienen la oportunidad de enmendar los errores de la era Martinelli, lejos de actuar conforme a lo que predicaban, han continuado aprovechándose de las mismas artimañas que tanto criticaron. Estar en el poder parece haberles provocado ceguera y pérdida del sentido de orientación en estos temas. La banalidad de esas acciones ahora se traduce en investigaciones que a todas luces arrojan un despojo de la sociedad panameña. No olvidemos que la verdad nunca queda oculta para siempre.
Hace 11 añosAyer, se dio a conocer el estado del desplazamiento forzado de personas en el mundo. Los números son contundentes: 38 millones de personas. Es una cifra récord y un reflejo del fracaso de las naciones para evitar el sufrimiento de la población más vulnerable a las guerras, el terrorismo y el crimen organizado. Los desplazados internos, que por lo general habitan en regiones pobres y aisladas, al huir pierden familia, tierras, viviendas, esperanza y futuro. Pensar que esta situación es exclusiva de zonas lejanas, es un error. Colombia, El Salvador, Honduras, Guatemala y México son víctimas de estas injusticias. Mientras en Colombia hay esperanza por los diálogos de paz con las FARC –aunque otros factores de violencia siguen incólumes– en Honduras, en Guatemala y sobre todo en México, la violencia parece recrudecer, enviando a cientos de miles a deambular. Lo cierto es que la migración forzada es una dura realidad que azota a millones de hombres, mujeres y niños, y los esfuerzos concertados, políticas de atención y protección efectiva parecen tener poco a ningún resultado. La indiferencia solo ayuda a agravar el problema. Nadie debe ser obligado a abandonar su hogar.
Hace 11 añosLa administración del expresidente Ricardo Martinelli ha dejado una herencia muy distinta a aquella que por cinco años vociferó. Y es que, aunque durante el quinquenio pasado se realizaron muchísimas obras de infraestructura y una gran cantidad de proyectos de corte social, hoy pareciera que cada uno de estos fue salpicado por la corrupción. Los escándalos que han sido descubiertos son prueba irrefutable de esto. No nos acabamos de recuperar del asombro que nos dejan los múltiples atracos que sufrió el PAN, cuando nos enteramos del modus operandi utilizado en los negociados que se realizaban a través de Cobranzas del Istmo. No menos importante son los recientes hallazgos en el caso de las escuchas telefónicas y a donde fue a parar un equipo que costó al Estado panameño $13 millones. Lo curioso es que los caminos de todas estas investigaciones conducen a un solo sitio: la Presidencia de la República. Irónicamente el huésped de aquel entonces vive hoy en Miami, sin dar explicaciones a nadie, clamando inocencia a cómoda distancia. Como ciudadanos debemos exigirle que regrese y enfrente la justicia, si en verdad está libre de culpa.
Hace 11 añosTras cinco meses de haber sido denunciada la desaparición del equipo millonario que utilizó el gobierno anterior para espiar a empresarios, periodistas y opositores a Ricardo Martinelli, ni el Ministerio Público ni los estamentos de seguridad han podido precisar quién lo tiene y si este sigue operando o no. Cuando pareciera que el absurdo no puede ser mayor, la Fiscalía contra la Delincuencia Organizada concluyó su investigación sin dar explicaciones y motivos de por qué no se inspeccionó la empresa de Martinelli en Monte Oscuro, pese a que dos funcionarios detallaron bajo juramento el operativo para trasladar el artefacto a dichas oficinas. Si el resto del país vive con la incertidumbre de si sus comunicaciones son monitoreadas, ese no es problema de los agentes de instrucción, porque –que se sepa– nadie fue a contrastar la veracidad de lo declarado por los agentes bajo juramento. Definitivamente, alguien no está haciendo –bien– su trabajo.
Hace 11 añosLos indígenas de la comarca Ngäbe-Buglé y el Gobierno concluyeron ayer el diálogo por la permanencia o no del proyecto hidroeléctrico de Barro Blanco. Como era de suponerse, la reunión terminó sin ningún acuerdo positivo que pusiera punto final al conflicto. Los indígenas mantienen su posición de que Barro Blanco debe cancelarse y no continuar construyéndose porque afecta el medio ambiente, fundamentalmente porque contamina las aguas de los ríos y merma el caudal que sirve como fuente de agua a las poblaciones. El Gobierno, por su parte, intenta acercar a las partes en conflicto, pero sostienen que hay que respetar la seguridad jurídica de la empresa Genisa que edifica el proyecto hidroeléctrico mediante una concesión estatal. Ayer las partes aceptaron entrar en una nueva etapa de negociación, la cual consistirá en integrarse a una mesa técnica especial para seguir analizando las incompatibilidades del proyecto y las condiciones de cancelación o no. Solo resta esperar que la nueva fase de las negociaciones sea para encontrar una solución definitiva al conflicto y no para seguir dilatando un asunto que al final, siempre mantendrá en tensión a toda la sociedad.
Hace 11 años4 de mayo de 2014. El pueblo panameño fue contundente. Dejó claro que era hora de poner fin a cualquier forma de continuidad del gobierno del expresidente Ricardo Martinelli. Así, casi el 40% de los votantes dijo un no rotundo al resquebrajamiento de la institucionalidad, a la corrupción y al manejo desmesurado de las arcas estatales. En ese entonces, poco se sabía de los grandes escándalos que hoy se ventilan a diestra y siniestra. Un año después, un exmagistrado de la Corte Suprema fue condenado a prisión, varios exfuncionarios son investigados, para algunos ya se ha solicitado llamamiento a juicio y el expresidente se encuentra en Miami, en autoexilio. Ironía o no, justamente hoy la Corte inicia la primera investigación –quizá de varias– en contra de Ricardo Martinelli, quien debe muchísimas explicaciones al país que una vez lo eligió. La voz de los panameños fue alta y clara: no toleraremos la corrupción y exigiremos una debida rendición de cuentas, por lo que la administración Varela debe entender que estaremos vigilantes de que los excesos del pasado no se repitan jamás.
Hace 11 añosMientras en algunos lugares el derecho a la libertad de prensa es duramente censurado, los países libres celebran hoy el Día Mundial de la Libertad de Prensa. Son muchos los factores internacionales que afectan significativamente el derecho que tiene todo ser humano a informar y a ser informado. Sin duda, los conflictos armados, ideológicos y políticos son los principales elementos de combustión al crear la inestabilidad apropiada en la que los medios de comunicación se convierten en objetivos estratégicos para aquellos que intentan controlar la información. Algunos con el pretexto de proteger la seguridad nacional, constituyen una amenaza cada día más significativa. Otros, en un desmesurado rechazo a cuanta crítica, cuestionamiento u oposición a sus pensamientos y creencias se han convertido en un arma letal en contra de la integridad física y la dignidad de quienes ejercen el periodismo libre y responsablemente. El resultado: solo 14% de la población del planeta vive en países con una prensa libre. Sin poder decir lo que piensa o siente, el ser humano está condenado a vivir en la oscuridad.
Hace 11 añosHay que prestar mucha atención a lo ocurrido en el ocaso del último período de sesiones ordinarias. En especial, a aquellos diputados que todavía no comprenden la necesidad de despojarse de fueros y privilegios, y de erradicar el juega vivo de la Asamblea que por años ha sido practicado y perfeccionado. El cuento de la mal llamada ley “antiblindaje” resultó al final un triste ardid para mantenerse inmunes. Esa es la manera que tienen algunos padres de la patria de decirle al país lo poco que creen en la lucha contra la corrupción, la transparencia y la rendición de cuentas. Pero como a esta gente le quedan todavía cuatro años de legislatura, terminado este período lo primero que habría que exigirle a cada uno es que presente un informe de su asistencia, desempeño y participación, para así saber quiénes han cumplido con su función de legislar en interés de la población, y no en busca de un beneficio propio. Y cada año, repetir el mismo examen hasta 2019, cuando el electorado tenga oportunidad de pasar factura en las urnas. Esa podría ser la fórmula para hacer realidad el sueño de los que quieren ver a los diputados finalmente trabajando sin burlar: simplemente no hay que reelegirlos. A ver cuántos se salvan de un escrutinio semejante.
Hace 11 añosMaría del Pilar Hurtado –la que fuera jefa de los servicios de inteligencia de Colombia y que vivió plácidamente en Panamá, amparada por el gobierno de Ricardo Martinelli– fue condenada ayer por espiar a políticos, periodistas, jueces y magistrados, entre otros. Al mismo tiempo, la Corte Suprema de aquel país ha solicitado una investigación contra el expresidente Álvaro Uribe, ya que él conocía de estas operaciones. Ese afán de espiar a todo adversario se repitió en Panamá y eso tienen en común Uribe y Martinelli, quienes enfrentarán investigaciones por las mismas razones. Quizás haya sido el malsano gusto por espiar que Martinelli le abrió de par en par las puertas del país a la ahora delincuente, que tendrá que pagar su osadía con 14 años de prisión. Conviene a los acusados locales de esas prácticas mirarse en el espejo de Hurtado. Tal vez aprendan que el poder no es eterno.