Después de tres semanas de intensas negociaciones, la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) y Grupo Unidos por el Canal (GUPC) habrían alcanzado ayer acuerdos parciales para resolver la crisis del proyecto del tercer juego de esclusas, paralizado desde el 5 de febrero por insolvencia del consorcio.
El administrador de la ACP, Jorge Luis Quijano, dijo este miércoles que las partes habían salvado sus diferencias en la mayoría de los asuntos que les separaban, aunque todavía quedaban algunos temas por resolver.
“Nosotros no queremos decir que hemos sido exitosos hasta que se llegue a plasmar en su totalidad en un documento que podamos firmar ambos”, agregó Quijano ante un desangelado pleno de la Asamblea.
En este momento adquiere más importancia la figura de la aseguradora Zurich American, depositaria de la fianza de cumplimiento de $400 millones que serían clave para dar una solución a largo plazo al proyecto.
La ACP espera firmar el acuerdo la próxima semana con todas las partes. De lo contrario, “tendríamos que hacer un movimiento hostil”, apuntó Quijano, refiriéndose a la posibilidad de rescindir el contrato por la paralización de las obras. Sin embargo, del discurso del administrador se extrae que esta alternativa, todavía encima de la mesa, no es la más deseada por la ACP, ya que podría representar años de litigios y un perjuicio para el Canal, por los retrasos adicionales en la obra.
La disputa estalló el pasado 30 de diciembre, cuando el consorcio remitió una carta de preaviso de paralización de los trabajos si la ACP no accedía a sus reclamos por sobrecostos de $1,600 millones. Desde entonces, el consorcio fue reduciendo a niveles entre el 25% y el 30% el ritmo de trabajo de la obra hasta parar por completo, el 5 de febrero.
Quijano ya da por seguro que los trabajos no se terminarán hasta diciembre de 2015.