Gilberto Marulanda | Hace 9 añosEsa es la razón por la cual ni siquiera se conoce el número real de muertos, desaparecidos y heridos de la invasión. No existen cifras oficiales y los datos existentes son contradictorios y dispersos.
Olmedo Beluche | Hace 9 añosLa cruenta invasión del 20 de diciembre de 1989, con su secuela de centenares o miles de muertos, sus 2 mil heridos, sus 20 mil refugiados de guerra, su destrucción de El Chorrillo y sus miles de millones en pérdidas materiales, no fue realizada por Estados Unidos “para sacar al dictador”, como falsamente se dice a la juventud.
Rubén Darío Paredes | Hace 9 añosExpliqué de inmediato mis razones debido a la descomposición ya muy avanzada en la cúpula de la Fuerzas de Defensa, satanizadas al extremo, que había entrado en metástasis irreversible, a consecuencia de crímenes despiadados y procedimientos mafiosos como el del médico Hugo Spadafora, asesinado y decapitado; desapariciones físicas, entre ellos el sacerdote Héctor Gallego, el subteniente Andrés Fistonich, testigo de crímenes contra la vida donde él había sido parte de los ejecutores, y del dirigente Heliodoro Portugal; los cementerio clandestinos en cuarteles de la fuerza pública; narcotráfico institucionalizado que había penetrado el centro bancario e instituciones del Estado, entre ellas el propio corazón de las Fuerzas de Defensa, migración, aeropuertos y puertos, al servicio de los carteles de la droga, sin olvidar las propiedades en Europa y cuentas bancarias del mismo comandante Noriega; laboratorios en la selva del Darién donde se procesaba droga, y para culminar con el crimen de lesa humanidad ordenado por el propio comandante Noriega, al pasar por las armas sin derecho a un juicio, lo que conllevó a un cruel fusilamiento de 11 oficiales compañeros, en el viejo hangar de la base aérea de Albrook.
Andrea GalloHace 9 añosJusto cuando se cumplen 28 años de la invasión de tropas estadounidenses en el país, la Comisión 20 de diciembre de 1989 efectuará su cuarta sesión pública informativa.
‘Clamor de madrugada’ se presentará en el Estudio Multiuso GECU (al lado del hospital del Seguro Social, diago
Daniel DomínguezHace 9 añosEl elenco de esta creación colectiva lo integran Angélica López, Caroline L. Concepción, Etni Aguirre, Luis Alberto Muñoz, Joshua Alveo, Julián Urriola, Denisha Liseth Williams, Luz Powell, Javier Ruiz, Nicky Rosales, Silvio López, Syddia Ospina, Romina Quevedo y Roy Johnson.
Olmedo Beluche | Hace 9 añosHasta ahí, todos los problemas imputables al gobierno de Varela. Sin embargo, pese a que entendemos que hace varios meses finalmente se recibieron los fondos requeridos por la comisión, aún no hemos visto una convocatoria al público para que se apersonen a ella todos los que quieran denunciar la pérdida de un familiar durante la última invasión estadounidense contra Panamá. Al parecer, la comisión solo está trabajando con archivos de la Procuraduría y el Órgano Judicial, lo cual está bien, pero es insuficiente.
Daniel DomínguezHace 9 años“El tema de los Tratados y Torrijos se maneja no como historia en Panamá, sino como hagiografía. Torrijos no era un santo ni un demonio. Llegó al poder a la fuerza y los abusos a los derechos humanos durante su gobierno están bien documentados. Al mismo tiempo, su legado político es aún relevante. Con la obra quería explorar el lado humano, complejo de Torrijos y Carter”, detalla.
Andrea GalloHace 9 años“Prácticamente se reinstale esta comisión, vamos a solicitar que el periodo de investigación se amplíe un año más, de modo que sean dos años efectivos”, dijo.
Los familiares recordaron a quienes murieron durante la invasión de EU a Panamá.
Andrea GalloHace 10 añosEntre los avances, la comisión destacó las reuniones sostenidas con las principales instituciones que tuvieron relación con los sucesos de esta fecha, como el Ministerio Público, la Cruz Roja y el Tribunal Electoral, además de mantener conversaciones con los familiares de las víctimas.
Irlanda SotilloHace 10 añosFaltaban dos semanas para que Deysi diera a luz. La tragedia la sorprendió corriendo fuera de casa, tropezando con cadáveres en las calles y tratando de no soltar a sus dos hijas para ponerlas a salvo. “Las luces de bengala cubrían el cielo y mientras yo avanzaba veía a niños perdidos, llorando, llamando a sus mamás y otras mujeres desesperadas buscando a los suyos”, relata Deysi, ama de casa, de 54 años. “La gente salió en estampida, aunque nadie sabía qué estaba pasando”, rememora.