



Un total de 43 empresas nacionales e internacionales participó en una inspección de campo relacionada con la línea 2 del Metro.
Este proyecto se extenderá desde la estación de San Miguelito y seguirá por la avenida Domingo Díaz hasta la comunidad de Nuevo Tocumen, corregimiento 24 de Diciembre.
En la actividad de ayer estuvieron firmas comerciales de España, Francia, Italia, China, Colombia, Brasil, México y Panamá.
Roberto Roy, secretario ejecutivo del Metro de Panamá, explicó que este trazado afectará menos de cinco kilómetros de la vía Domingo Díaz, ya que la mayoría del recorrido será por los costados.
Sus declaraciones se dan tras quejas de organizaciones como la Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos, que critican los daños que ocasionará la obra al ensanche de la carretera cuyo costo fue de $250 millones.
En la gira se observó que varios negocios deberán ser reubicados, ya que el sistema de transporte pasa cerca de donde están ubicados.
En tanto, Ana Laura Moráis, encargada de planificación de la Secretaría del Metro de Panamá (SMP), dijo que se preparan los estudios para determinar la compensación a estos locales.
En tanto, Agustín Arias, jefe de ingeniería de la SMP, destacó que el recorrido de la línea 2 durará 35 minutos desde San Miguelito hasta Nuevo Tocumen.





El diputado José Antonio Domínguez, miembro de la Comisión de Transporte de la Asamblea Nacional, expuso este viernes que el “vale de transporte” propuesto por el ministro de Gobierno Milton Henríquez, sea aplicado no solo a los servicios del Metro Bus y el Metro de Panamá, sino a otros servicios que sean regulados por la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT); siempre y cuando estos sistemas de transporte utilicen tarjetas recargables, detalló Domínguez.
El proyecto de ley No. 55 que crea el programa “vale de transporte” establece la transferencia a los servidores públicos y a los empleados de empresas privadas que deseen incorporarse, de un bono por $60 mensuales para pagar el pasaje en el Metro Bus y el Metro de Panamá.
La iniciativa, que costaría al Estado unos $130 millones, tiene como objetivo disminuir la cantidad de vehículos que circulan en la capital. Este proyecto beneficiaría a los usuarios que no ganen más de $850 al mes.
Para la empresa privada, el vale será deducible del impuesto sobre la renta. El vale no será obligatorio, sino opcional.
El ministro de Gobierno Milton Henríquez, que participa del análisis del proyecto, explicó que la medida solo se aplicaría a los usuarios del área metropolitana del país, ya que en las provincias centrales no se reportan tantos inconvenientes con el transporte.
Por su parte, Esteban Rodríguez, de la Cámara Nacional de Transporte (Canatra), expresó que le parece beneficioso el proyecto; no obstante, hizo la observación de que se debe abrir el compás para que los servicios que sean amparados por la ATTT en la actualidad se integren al cobro del pasaje por tarjetas recargables para que así puedan entrar al programa.
Una subcomisión de transporte creada por este tema se reunirá nuevamente el próximo jueves para revisar la modificación que se hará a algunos artículos del proyecto tras el análisis realizado hoy.
