Iván Agustín Araúz RamosHace 9 mesesEn Panamá, hablar de seguridad no debería limitarse a los delitos o al tránsito: también debemos referirnos a los riesgos invisibles que acechan dentro de nuestros propios hogares.
Marcha contra la violencia de género. Foto Isaac Ortega. MI Diario Panamá.
Jossmery Vanegas ÁbregoHace 9 mesesCuatro horas después de un femicidio doloso frente a una comunidad pacífica, a menos de un minuto de la escena del crimen, el silencio de un pueblo conmocionado fue reemplazado por murgas y fuegos artificiales.
Franz FloresHace 9 mesesEl triunfo de Rodrigo Paz pone fin a dos décadas de hegemonía del Movimiento al Socialismo, pero inaugura una etapa cargada de tensiones políticas y sociales.
La líder antichavista María Corina Machado saluda a sus seguidores en una manifestación en Caracas (Venezuela). Imagen de archivo. EFE/ Ronald Peña R.
Pedro CrenesHace 9 mesesComo todo gobierno populachero (“populismo” es otra cosa), el nuestro utiliza lasexpresiones de jolgorio popular para hacerse fotos que hace pasar por aprobaciónciudadana.
Rafael CandanedoHace 9 mesesEl niño que afinó su oído entre el humo de los bomberos en Carrasquilla se convirtió en una de las trompetas más admiradas de América Latina.
Mónica PalmHace 9 mesesTRANSPARENCIA. En la agenda del pleno legislativo está la discusión, en segundo debate, de una propuesta para ampliar la cantidad de funcionarios obligados a presentar la declaración jurada de bienes patrimoniales. Lo más relevante de la propuesta —presentada por el diputado Roberto Zúñiga— es que dicha declaración dejará de ser confidencial. Como ya se ha hecho costumbre, el principal obstáculo que ha enfrentado este proyecto ha sido Camacho, quien votó en contra y preparó un “informe de minoría” en el que señala que transparentar la información patrimonial “denigra” a los funcionarios y representa un riesgo para su seguridad. Eso solo denigra a quienes han robado algo o planean hacerlo. A los que se lo han ganado con el sudor de su frente, no.
Hace 9 mesesEn Bocas del Toro, la pobreza no es solo una estadística: es la consecuencia de un Estado que, durante décadas, confundió la asistencia con la gobernanza. Cuando los servicios públicos fallan y las oportunidades desaparecen, el poder se concentra en figuras locales que reparten favores en lugar de derechos. Ese clientelismo, sostenido por planillas, empleos temporales y promesas de campaña, ha reemplazado al Estado en funciones esenciales y perpetuado la dependencia.
El fuego y el humo se elevan del palacio Singha Durbar, que alberga los edificios gubernamentales y parlamentarios, después de que los manifestantes irrumpieran en las instalaciones durante las violentas manifestaciones en Katmandú, Nepal, este martes. EFE