Hace 3 añosDirigir el destino de un país es de las cosas más difíciles, pues supone diálogos, acuerdos, negociaciones, inversiones, nuevas leyes, generación de empleos, deudas y miles de problemas, algunos grandes, otros gigantescos. Ser presidente, ministro o alcalde no es un paseo; es hacer camino, salvar obstáculos y solucionar problemas, por lo que el lamento del presidente ayer en la Asamblea Nacional ya no tiene cabida. Es cierto que este Gobierno tuvo un gran reto: la pandemia, sobrellevada con el sacrificio de muchos (en particular el sector sanitario y la empresa privada, porque en el gobierno todo mundo siguió cobrando igual, aunque no trabajara). Escuchamos al mandatario darse bombos por haberla superado, pero el virus respiratorio sigue siendo la excusa que utiliza hasta hoy para justificar tanta incapacidad. El presidente no dijo una palabra sobre los millones de dólares que tendrían que haberse ahorrado si se hubiese congelado –o achicado– la planilla del Estado, limitado los gastos o administrado eficazmente el dinero de la descentralización. ¿O es que no recuerda que había alcaldes y representantes con ingresos que superaban los suyos o que se invirtió un dineral en trabajos con evidente sobrecosto o inexistentes? Hay gente que pareciera que todavía vive en burbuja y el presidente es uno de ellos.
Adolfo J. Campos BarrancoHace 3 añosApenas hemos impreso una norma en materia fiscal, con la tinta que aún no se ha secado, y ya está expidiendo una nueva regulación tributaria.
Jostan Alexander Guevara VillarrealHace 3 añosEn Panamá, mantenemos latente la problemática sobre las atenciones médicas que requieren las personas privadas de libertad, que, en concordancia con la Ley 55 del 2003, se mantienen a órdenes y custodia de la Dirección General del Sistema Penitenciario.
Gabrielle BrittonHace 3 añosEn Latinoamérica, se espera que en 2050 una de cuatro personas tendrá 60 o más años, una realidad que merece mayor atención respecto al bienestar de las personas adultas mayores.
Hace 3 añosSi bien hacen falta estacionamientos en el Casco Antiguo, dado el crecimiento de su vida nocturna, restaurantes y oferta hotelera, no es menos cierto que cada proyecto que propone el alcalde de la ciudad capital es objeto de sospecha, pues hemos visto sus irregularidades, empezando con las consultas ciudadanas, arregladas para favorecer sus caprichos. De ahí que con cada obra que este sujeto propone es inevitable que surja la desconfianza. Y en el caso de una de sus nuevas propuestas para el Casco Antiguo (una playa, pero de estacionamientos subterráneos), los habitantes del distrito merecen ser mejor informados antes de llamar a una consulta ciudadana. Por ejemplo, ¿se cobrarán por éstos? ¿Cuánto costará el proyecto? ¿Será objeto de otra concesión en beneficio de empresas del área? ¿Podrán estacionarse ahí los que viven en la zona o los nuevos espacios serán puestos a disposición de los negocios, para uso exclusivo de su clientela? Cuando las obras inicien, ¿cuáles serán los inconvenientes para residentes y visitantes y, en ese caso, cuáles son las medidas de mitigación propuestas? El Casco Antiguo es una zona turística y residencial, pero estrecha, donde además se sitúa un perímetro de alta seguridad que entorpece el tránsito. Señor alcalde, esperamos sus respuestas. Por lo menos esta vez, haga las cosas bien.
Rolando Rodríguez B.Hace 3 añosLa historia contada por el diputado independiente Juan Diego Vásquez, sobre un crédito de $1.5 millones que le aprobó la Comisión de Presupuesto a la Autoridad Nacional de Descentralización y el traslado de $6 millones es de las cosas más audaces que he visto.
Gustavo Manrique SalasHace 3 añosDistintos estudios tratan de identificar cuáles son las prioridades de los CEO. Sin duda la agenda corporativa tiene entre sus grandes temas aspectos tecnológicos como la inteligencia artificial y su impacto en los negocios, el metaverso y la ciberseguridad.
Pedro CrenesHace 3 añosLa poesía es ante todo imagen y ritmo; mirada y no tanto tema (que también) y, según el poeta Gerardo Diego, en su ensayo Crítica y poesía, es «timbre y emoción de la unidad».