[TRABAJADORES INTOCABLES]
María Del Carmen Cabello | Hace 16 añosHay trabajadores que piensan que el suyo, su trabajo, es el más esforzado o el que tiene más mística, y que por ello es intocable. Hay que oírlos. He escuchado decir a algún galeno que son comprensibles los romances entre el personal médico, porque el contacto continuo con la muerte los hace más vulnerables, y a algunos periodistas, que su trabajo es el más aguerrido del mundo y, como prueba, visten chaqueta de camuflaje como si vinieran de cubrir la batalla de Salamina. Pueda ser que en todo esto haya una pizca de verdad, pero solo una pizca. Los peores son los que están convencidos de que trabajan más que nadie y hablan como si el trabajo, lejos de ser una maldición divina, fuera un invento suyo.