Daniel R. PichelHace 9 añosHace ya bastantes años, hubo una película con el mismo título de la columna de hoy. Aunque no era gran cosa, recuerdo críticas que mencionaron como la verdadera estrella de aquella producción, no a los personajes, sino a la tormenta.
AFP | BRASILIA, BrasilHace 9 añosEn Pacaraima, ciudad limítrofe brasileña, la Casa de Paso, con capacidad para unas 250 personas, sirve de refugio para unos 520 indígenas, en su mayoría del pueblo warao, oriundo del delta del Orinoco, en el norte de Venezuela.
Carlos BarsalloHace 9 añosPanamá está haciendo grandes esfuerzos en materia de igualdad de género, en favor de buscar la equidad en el acceso al empleo y dentro de sus trabajos entre hombres y mujeres.
Susana Lezcano | Hace 9 añosHace un par de años trabajé en una empresa donde sus trabajadores estaban en el proceso de sindicalizarse. La aprehensión con que la gerencia miraba esta inminente sindicalización era entendible por la experiencia de nuestro país en este tema, pero aun así, esto era inevitable y los trabajadores estaban en pleno gozo de sus derechos.
Sergio Muñoz Bata | Hace 9 añosY eso fue precisamente lo que la red de defensores de los inmigrantes hicieron. Una vez superado el pánico inicial que causó el anuncio, los activistas se organizaron para aleccionar a los migrantes sobre sus derechos legales en caso de ser confrontados por la migra.
Julio E. Linares Franco | Hace 9 añosEl artículo 1.1 señala lo siguiente: “Los Estados partes en esta Convención se comprometen a respetar los derechos y libertades reconocidos en ella y a garantizar su libre y pleno ejercicio a toda persona que esté sujeta a su jurisdicción, sin discriminación alguna por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, opiniones políticas o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición social”. Entendemos que siendo una norma de carácter general, la misma se cuida al incluir la protección de no discriminación por motivos “de cualquier otra índole”. Esa “cualquier otra índole” sería, por ejemplo, la orientación sexual. O lo que es igual, que la orientación sexual no puede ser motivo para que una persona sea discriminada. Esa persona tiene los mismos derechos establecidos en la CADH, porque la orientación sexual se equipara al resto de los motivos detallados en el artículo 1.1. Lo da a entender la Corte IDH cuando afirma en el punto 194 de la opinión que su contenido “se extiende a todas las disposiciones del tratado”. Pero esas disposiciones del tratado no se pueden inventar. Son las disposiciones establecidas taxativamente, como el derecho que tienen las personas a la vida, a la integridad personal, a las garantías judiciales, a la indemnización, a la honra y dignidad, a la libertad de conciencia, de religión, de pensamiento y de expresión, a la libertad de reunión y asociación, entre otras. Lo que no puede hacer la Corte IDH es interpretar más allá de lo que dice el tratado. Y si el artículo 17.2 como bien lo aceptó la Corte, limita el matrimonio como un derecho del hombre y la mujer a contraerlo, no puede cambiar el fondo porque la norma es taxativa y literal.
Trabaja, construye, fluye, piensa, aporta. La mujer de hoy asume los desafíos de su tiempo.
Andrea GalloHace 9 añosEquidad salarial, balance entre la vida profesional y personal, brechas de género, acoso, empoderamiento y participación política son algunos de los desafíos que enfrentan las mujeres en Panamá actualmente.
Ruling Barragán | Hace 9 añosLa antítesis actual y local, entre quienes se posicionan en pro de la familia – tal como se entiende y valora por las tradiciones religiosas – y, en contraposición, aquellos que se oponen a ellas sustentándose en derechos y libertades propias de la modernidad, no es tan reciente ni regional. El choque que aquí se da no es sino una instancia particular de un fenómeno global.
Andrea GalloHace 9 añosLa regulación constitucional del derecho de asilo y refugio; la no detención de solicitantes por ingreso o permanencia irregular, así como el acceso gratuito a servicios de salud y de educación son algunos de los compromisos que Panamá renovó en materia de protección de personas solicitantes del reconocimiento de la condición de refugiado, desplazados y apátridas en la región.