ARGENTINA. UN JUICIO POR CRÍMENES DE LA DICTADURA.
Aristides Cajar PáezHace 9 añosPropato era el delegado sindical. “De ahí fuimos trasladados a la comisaría. Allí estuvimos 40 días con tortura casi diaria, hambre, mugre. Perdí un ojo y me fracturaron una vértebra”, recuerda.