Si no fuera porque hace 48 horas 9 personas murieron, 101 campesinos quedaron sin techo y a un niño de tres años se lo llevó el río, el pueblo de Las Nubes en Cerro Punta sería el destino ideal para alejarse del caos de la ciudad.
Rodeado de montañas cultivadas de lechuga y repollo, las 600 personas que habitan el pueblo gozan de una temperatura promedio anual de 20 grados centígrados, tienen fondas con almuerzos de precios inferiores a $2 y quizás el viento y el ruido de los pájaros es el sonido más fuerte que suelen escuchar.
La tranquilidad del poblado –a 520 kilómetros de ciudad de Panamá– se pulverizó de repente el pasado domingo, a las 5:30 p.m., con un ruido originado en el río Chiriquí Viejo.
“Comenzó a llover muy duro, señor. A esa hora me tocaba abrir la iglesia, pero el aguacero estaba fuertísimo”, recuerda Félix Palacios, un campesino que lleva 30 años de sus 65 de vida sembrando brócoli, coliflor y repollo. En la mano izquierda porta un cable eléctrico que se lo amarra entre los dedos como si fuera un rosario.
“El río comenzó a oler a podrido y con su corriente bajaban palos. En menos de cinco minutos vi cómo se llevó el puente y mi camioneta”, agrega el hombre de manos agrietadas y quien en la mañana de ayer encontró su auto, o lo que quedaba de él, partido por la mitad a varios kilómetros de su casa.
“Lo único que pude recuperar es este cable de la batería, señor periodista”, añade mientras enseña la cuerda y observa cómo sus vecinos comen arroz con porotos servidos en viejos potes de helado, rodeados de piedras más grandes que ellos; dos días atrás no estaban ahí.
Un grupo de seis hombres trata de sacar sillas y sillones de debajo de una pila de árboles. Comienza a lloviznar, el lodo llega hasta los tobillos.
En el techo
La mayoría de los damnificados fueron trasladados al hotel Los Quetzales, a pocos kilómetros de los poblados inundados. Allí, mujeres piden ayuda mientras sus hijos corretean indiferentes por el patio. Juegan con un payaso llevado por una institución pública.
Digna Santos, una de las madres, vio cómo su hermano salvó su vida subiéndose al techo de la casa. “En menos de tres minutos tenía lodo en toda la sala. De repente vi que la casa se convirtió en una isla y tenía río por delante, y río por detrás. Le grité a mi hermano que escapara, porque estaba durmiendo. Se salvó porque se subió al techo de la casa. Ahí estuvo ocho horas hasta que lo rescataron”.
A su lado está Silvia Pérez, de 18 años, casada con otro joven de la misma edad. Tienen una hija de cuatro años.
“Mi esposo gana unos $12 al día, como jornalero. Lo poquito que teníamos se lo llevó el río. No tenemos ni cédula ni zapatos ni identificación de mi hija. Nada de nada”. Mientras habla, sus vecinos luchan para desincrustar de la pared de una casa una camioneta que fue empujada por el río.
Río Abajo
Para llegar a Las Nubes, se transita una carretera de 85 kilómetros entre la ciudad de David y Cerro Punta. La vía es un microcosmos de Panamá, alterna fincas lecheras millonarias con casas de humildes jornaleros y viviendas de clase media con algunos vehículos.
A mitad de camino, en el sector de Nueva Suiza, la fuerza del río derribó un tramo de la carretera. Tratan de repararla varias palas mecánicas de instituciones gubernamentales. Funcionarios del Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) caminan o nadan a través del río, arriesgan sus vidas, buscaban a un niño de tres años. El cuerpo del menor de edad fue hallado horas después en la morgue de David.
4 veces en 44 años
Desde lo alto de una montaña, el director del Sinaproc, José Donderis, coordina las acciones de rescate de un equipo multilateral conformado por el Gobierno y varias instituciones.
“Ayer hablaba con el padre de una muchacha que me dijo que su hija le gritaba por teléfono que no podía salir del río. Es una tragedia. Hubo un momento en que la mujer que tenía dos hijos ya no pudo hablar más, porque a todos se los llevó la corriente”, indica. Si fuera por Donderis, él ordenaría desalojar a todas las familias de la comunidad.
“Aquí ya pasó algo parecido en 1970, 1973 y 1987”, dice el jefe del Sinaproc sin obviar una futura repetición.
Ayer el Consejo de Gabinete formalizó la declaración de “Emergencia Nacional”, en las comunidades de Cerro Punta, Las Nubes y Nueva Suiza. Mediante una resolución tomó la medida excepcional de seleccionar contratistas con la capacidad de ejecutar obras en el menor tiempo posible, y se puedan adquirir los bienes necesarios para superar la crisis.