El Canal de Panamá celebra su primer centenario de operaciones con la mente puesta en mantener la vigencia de la ruta por los próximos 100 años.
Ayer, en el foro “100 Años del Canal de Panamá”, organizado por el suplemento Martes Financiero del diario La Prensa, se repasaron desde los orígenes militares de la vía, que inició operaciones el 15 de agosto de 1914, hasta las distintas fases del desarrollo comercial de una ruta por la que hoy pasan 14 mil buques al año transportando el 5% del comercio mundial.
Pero, sobre todo, se abordaron los planes y desafíos que afrontan el Canal y todo el sector logístico de Panamá para mantenerse competitivos en las próximas décadas. El primer gran reto del Canal es culminar su ampliación, proyecto que concentra el presente y el futuro de la vía.
El administrador del Canal de Panamá, Jorge Luis Quijano, confirmó que la ampliación estaría operativa en el primer o segundo mes de 2016.
Se espera que el Grupo Unidos por el Canal (GUPC), encargado del tercer juego de esclusas, entregue el proyecto en diciembre de 2015, como fue convenido entre el consorcio y la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) en un acuerdo que pone fin a la crisis entre cliente y contratista y que fue finalmente firmado e incorporado al contrato el pasado viernes. El administrador espera que con este pacto no haya más contratiempos en la relación con el consorcio.
La apuesta del Canal a largo plazo no solo contempla el tránsito de buques. La ACP entrará en el negocio portuario, en el logístico y hasta en el suministro de gas a buques, nichos que además de generar ingresos adicionales, aportarán atractivo a la ruta.
Quijano adelantó que a finales de este año se publicará la licitación para dar en concesión la construcción y operación de un nuevo puerto de contenedores en un área de 120 hectáreas en Corozal.
La futura terminal, que sería desarrollada en dos fases, tendrá capacidad para mover alrededor de 5 millones de contenedores al año.
La ACP ha concluido también el proceso de evaluación para una terminal ro-ro (para movilizar mercancía rodante), que ofrecerá en concesión, aunque aún sin un cronograma definido.
Por otra parte, en octubre se licitarán los estudios conceptuales de un gran parque logístico que se pretende desarrollar en un área de más de mil hectáreas y que se destinaría a actividades de ensamblaje. Se trata de un proyecto que podría catalizar esa aspiración nacional de convertir lo que es un centro de tránsito y trasbordo en un hub logístico que agregue valor a la mercancía que pasa por el mismo.
En el foro participaron otros tres representantes del sector logístico nacional. Surse Pierpoint, gerente de la Zona Libre de Colón, destacó la necesidad de reducir las barreras que ralentizan el movimiento de la mercancía, y planteó como una de sus metas al frente de la zona franca colonense traer al gigante estadounidense Walmart para que abra un centro de distribución en el país, que serviría además como ancla para atraer otras inversiones.
Severo Sousa, presidente del Consejo Empresarial Logístico (COEL) –organización que reúne a 17 asociaciones y gremios vinculados con el sector–, dijo que hace falta una acción coordinada entre el Gobierno, la ACP y las empresas para definir un plan estratégico de desarrollo de la logística para los próximos 20 o 25 años. “Hemos pasado por alto la importancia de este sector”, lamentó.
El sector privado demanda un marco legal y una institución que definan las reglas del juego y velen por los intereses de la actividad, nuevos procedimientos aduaneros y un mayor acercamiento con China por la importancia que ese país tiene para el Canal –es su segundo usuario, por detrás de Estados Unidos–, la Zona Libre de Colón –es el principal origen de la mercancía que se reexporta–, y el comercio mundial.
Antonio Domínguez, director comercial regional de Maersk Line, la naviera más grande del mundo y uno de los principales clientes del Canal, hizo hincapié en la importancia de formar mano de obra calificada y bilingüe. “Para que Panamá siga creciendo necesitamos invertir en educación”, concluyó.
Nicaragua, cuando los números no cuadran
El administrador de la ACP, Jorge Luis Quijano, dijo que Canal es sensible a la competencia y que, por lo tanto, siempre tienen en el radar las alternativas que surgen a la ruta panameña.
El sistema multimodal de Estados Unidos y el Canal de Suez son los competidores tradicionales de la vía panameña. En la actualidad, surge además el proyecto del empresario chino Wang Jing de construir un canal por Nicaragua que sería competencia directa de Panamá.
No obstante, Quijano cuestionó la originalidad, los plazos de ejecución y los montos que han trascendido sobre el proyecto nicaragüense. Dijo que el volumen de excavación proyectado a cinco años sería 10 veces más que lo excavado por Panamá en 120 años.
Según sus estimaciones, los costos de ese proyecto, sin incluir puertos, aeropuertos y otras facilidades logísticas, se acercarían a $70 mil millones, mucho más de los $40 mil millones anunciados por el empresario chino.
“Nuestro estimado es que pudiera hacerse entre 12 y 14 años... Como inversión, yo no invertiría un real. Si alguien quiere hacer una inversión para un canal más grande para pasar buques más grandes, el lugar para hacerlo es el Canal de Panamá”.
De hecho, la ACP ya piensa en el cuarto juego de esclusas a largo plazo, con una visión a 15 años. En 2015 la entidad comenzaría los estudios del proyecto técnica, financieramente y desde el punto de vista de la demanda.
Roberto González Jiménez