Hace 5 mesesEl contralor general de la República, Anel Flores, actúa sin que haya un Ejecutivo ni una Asamblea Nacional que lo frene. La semana pasada irrumpió en una diligencia del Ministerio Público, un hecho que ya investiga la Procuraduría General de la Nación y que, por sí solo, exige explicaciones. Pero no es un caso aislado. Aunque la Contraloría sostiene que no interfiere en investigaciones, los hechos dicen otra cosa. Antes ya había cruzado una línea delicada: en la crisis de la basura en San Miguelito, admitió haber llamado a la alcaldesa para “facilitarle” un contacto con una representante de Revisalud, empresa con intereses contractuales. El presidente de la República guarda silencio. Y la Asamblea tampoco actúa: ni siquiera logró que asistiera a una cortesía de sala, mucho menos a una citación con preguntas específicas. Lo que está en juego no es un episodio puntual, sino la normalización de excesos. Cuando quien debe fiscalizar opera sin control, el problema deja de ser individual y se vuelve institucional. Entonces la pregunta es mandatoria: ¿quién lo frena?
Yair Velásquez G.Hace 5 mesesLa evidencia internacional demuestra que repartir laptops sin diseño pedagógico no mejora el aprendizaje y desvía recursos de intervenciones educativas con impacto comprobado.
Pablo Suárez ChanguánHace 5 mesesEl dragado vuelve al centro del debate: bien ejecutado puede ser sostenible, pero la desinformación frena proyectos clave y afecta la competitividad portuaria del país.
Evangelina Batista de CortezHace 5 mesesLa sobrecarga judicial, la falta de recursos y percepciones de inequidad debilitan la protección de la niñez, dejando en riesgo su bienestar emocional y seguridad.
En el tranque también se aprecian los valores de una sociedad. LP
Juan B. McKay A.Hace 5 mesesLa competencia sin reglas, la política sin debate y la vida cotidiana sin cortesía evidencian un deterioro de valores que impacta la convivencia y la economía.
José Luis Andrade, ministro de Obras Públicas. Cortesía/Presidencia
Pedro CrenesHace 5 mesesEl tono autoritario de funcionarios y la pasividad ciudadana reflejan una cultura política que normaliza el abuso de poder y debilita la rendición de cuentas.
El presidente de la República, José Raúl Mulino; el de la Asamblea, Jorge Herrera y la de la Corte Suprema de Justicia, María Eugenia López. LP/Isaac Ortega.
Tomás Cristóbal Alonso SandovalHace 5 mesesCuando un poder domina a los demás, se debilitan los controles, se erosiona el Estado de Derecho y la democracia comienza a perder su verdadero sentido.
Rafael CandanedoHace 5 mesesUna sátira que invierte la metáfora: los animales actúan por naturaleza; los humanos, por conveniencia, revelando una ética pública cada vez más erosionada y oportunista.
La disputa entre Anthropic y el Pentágono giró en torno al acceso ético a la IA de punta. / Getty Images
Dimas CornejoHace 5 mesesEl desarrollo de “Mythos” abre un debate clave: innovación sin control estatal, riesgos tecnológicos reales y decisiones privadas que priorizan seguridad sobre ganancias inmediatas.