Iván Rogelio RoblesHace 1 añoLa actual escalada bélica entre Irán e Israel exige mucha reflexión. Sin querer dar la espalda a los entresijos del conflicto en sí, concentrémonos en la tragedia que hoy vive el pueblo iraní, así como en su futuro.
Claudia CorderoHace 1 añoEn Panamá nos gusta pensar en términos de grandes obras, cifras y resultados tangibles. Si algo produce empleo, divisas o aplausos internacionales, se da por válido.
Francisco Sánchez CárdenasHace 1 añoEn medio de problemas con la Ley 462, la mina, los mal llamados memorándum de entendimiento, la falta de agua, la corrupción y muchos etcéteras, aún faltando cuatro años para las próximas elecciones, hoy quiero hablar de un tema estructural: sobre cómo hemos masacrado la confianza y lo necesario que esta será en el futuro.
Mónica PalmHace 1 añoRONRONEO. El “hijo de Bocas del Toro” está tan preocupado por lo que ocurre en su provincia, que aprovecha la grave coyuntura para impulsar la creación de un área económica multimodal en Almirante. ¿Quién será el primer usuario? ¿Air Bocas? En el proyecto de ley que crea esta zona económica especial, Robinson propone que la misma esté controlada por una junta directiva presidida por “un diputado del circuito 1-1”. ¿Se puede ser más descarado?
Hace 1 añoLo que ocurre en Bocas del Toro no es una protesta social. Es violencia organizada, sostenida por estructuras criminales y, lo más grave, presuntamente apoyada por autoridades electas que, en lugar de velar por sus comunidades, alimentan el caos. Quemar vehículos, sabotear carreteras, destruir propiedad pública y privada y atacar bodegas de la Caja de Seguro Social no es protesta: es crimen. Las denuncias del ministro de Seguridad, Frank Ábrego, deben investigarse con urgencia. Si se comprueba que alcaldes y representantes han financiado a pandilleros con dinero público o privado, deben ser procesados penalmente y sancionados por sus partidos y por la sociedad. Lo que está en juego es el Estado de derecho. Callar ante esto es ser cómplice. No hay cabida para la ambigüedad ni para el cálculo político. El país necesita líderes que condenen la violencia sin matices. Y necesita instituciones que actúen con firmeza para proteger a la mayoría pacífica frente a quienes, en nombre del pueblo, lo secuestran.