Hace 1 añoDespués de 11 años de investigación, más de 50 personas investigadas, confesiones, acuerdos de pena y una auditoría de la Contraloría que confirma una lesión patrimonial de 12 millones de dólares, el caso granos del PAN ha sido anulado en gran parte por la jueza Águeda Rentería, alegando que se excedieron los términos de la investigación. Independientemente de si hubo o no una extensión indebida —cosa que debe aclarar la fiscalía— lo que no tiene justificación es que un caso con semejante inversión de tiempo, dinero y esfuerzo termine sin un fallo de culpabilidad o inocencia. El sistema le falló al país. Y no es un caso menor: se trató del robo de dinero público, de todos los panameños. Este tipo de desenlaces alimenta la impunidad y el desencanto ciudadano. Se requieren medidas urgentes para acortar plazos, asignar responsabilidades y evitar que se repita. Solo queda la apelación al tribunal superior. Esperamos que sus magistrados tengan un mejor criterio que el mostrado por la jueza Rentería.
Rolando Rodríguez B.Hace 1 añoMulino, que en el pasado tanto se quejó de la justicia, es el que pondrá en libertad a una persona condenada por robarnos millones de dólares.
Hace 1 añoEl reciente anuncio de la suspensión de la venta de la sociedad que opera los puertos de Balboa y Cristóbal —de Hutchison Ports, empresa con sede en Hong Kong, a BlackRock, firma estadounidense— tras presiones de China, vuelve a colocar a Panamá en medio de una pelea geopolítica que no buscamos y ante la cual quedamos vulnerables por ser un país pequeño frente a las dos potencias más poderosas del mundo.
Los puertos fueron concesionados antes del traspaso del Canal y, aunque ha habido denuncias de corrupción y condiciones poco favorables para el país, lo cierto es que han operado sin interferir en la vía interoceánica por más de 25 años.
Lo que parecía ser la solución a los alegatos falsos sobre un supuesto control chino del Canal ahora parece darle la razón a esa narrativa, al intervenir el gobierno chino en una transacción que, hasta donde se sabe, es entre empresas privadas.
Este episodio le echa leña al fuego a los discursos populistas que insisten en que los chinos manejan el Canal, y proyecta una imagen de vulnerabilidad de nuestro activo más estratégico.
Nuestra única defensa es seguir al pie de la letra el tratado de neutralidad, reforzar la institucionalidad, concluir las auditorías de la Contraloría y mantenernos firmes en nuestra soberanía jurídica.