Ambar R. Pérez LaoHace 6 añosEn la actualidad, se han hecho más evidentes distintas formas de violencia contra comunidades minoritarias, sea por medio de negligencia de personas que prefieren ‘no decir nada porque no es mi problema’, de discursos de odio en las redes sociales y, en el peor de los casos, homicidios. La pandemia ha expuesto la fragilidad de las relaciones sociales a un grado que obliga preguntarnos si nuestra sociedad carece de empatía.
El desarrollo puesto en marcha en la ciudad hace siglos la convirtió en una urbe que no prioriza a las personas. Archivo
José VilarHace 6 añosLa situación que atraviesa Panamá debido al nuevo coronavirus es una oportunidad para repensar la ciudad en la que queremos vivir, al quedar en evidencia la necesidad de atender sus falencias de forma y fondo, según planteó un grupo de especialistas en el reciente foro virtual “¿Y si nos reconectamos con la ciudad?”.
AFP. REDACCIÓNHace 6 añosAntes de la pandemia, Daniel Reggio, un pescador del puerto francés de Marsella, saludaba a sus amigos con dos besos. Ahora, lo hace con el codo.
De los 227.441 adolescentes seguidos entre 2017 y 2018, el 35% está considerado como usuario “intensivo“ de las redes sociales,. Archivo
AFP. BRUSELAS, BÉLGICAHace 6 añosEn Europa, un adolescente de cada cuatro afirma sentirse nervioso, más de un tercio son usuarios “intensivos” de las redes sociales, sobre todo las chicas, y globalmente, fuman y beben menos que hace cuatro años.
Markelda Montenegro Hace 6 añosLa actual pandemia del coronavirus Covid-19 nos deja grandes desafíos e impactos en la sociedad. Actualmente hay consenso que el virus llegó para quedarse, incluso aunque se logre una vacuna, nada garantiza que no tengamos que enfrentar una pandemia diferente en el futuro.
Rafael CandanedoHace 6 añosLa humildad de quien posee conocimiento y sabiduría. Así es el médico e investigador Miguel Ángel Pascale, con estudios avanzados en Panamá, Costa Rica, Suecia, Brasil, Perú y Estados Unidos. Doctor en Patología por la Universidad de Indiana. Nació en esta capital, bajo el signo Sagitario, casi Capricornio, el 21 de diciembre de 1957, año del gallo. Es orgulloso panameño, director del Instituto Gorgas, donde labora, en este periodo, de lunes a lunes, no obstante ser sexagenario y del grupo de riesgo del coronavirus más joven. “Tengo riesgo de infectarme. Si me infecto, me va a ir peor que a mi hija, que tiene 26, o a mi nieta”, admite Pascale, en entrevista con Nubia Aparicio, que dirige el foro del centro de pensamiento Trinka. “Si siente miedo, quédese en su casa”, recomienda. Su esposa, sexagenaria, como él, trabaja en epidemiología, en una policlínica, incluso en la toma de muestras de sospechosos de estar infectados de Covid-19. Por su salud, personas disfrutan de inmunidad y detienen la cadena de transmisión del virus. De 60 años para arriba, hay más riesgo. Se sufre de desgaste natural, las defensas están más bajas y sobrevienen enfermedades del corazón y diabetes. Envejece el organismo y el sistema inmunológico, el que repele el padecimiento. Frente al Covid-19, octogenarios y más, el deceso es uno de cada tres; de 70 a 79 años (15%), de 60 a 69 años (10%). La desigualdad y la inequidad suman riesgos. Una familia que reside en un solo cuarto no puede enfrentar un infectado y puede contagiarse. Sucede con otras enfermedades. No es posible el distanciamiento corporal. El enfermo debe pasar el confinamiento en un hotel hospital. Con los pobres (decenas de miles) es difícil, pues están en la informalidad económica, viven del día a día. Si no trabaja, no come. O se le deja trabajar con ciertas reglas o se le apoya, con vales, bonos o bolsas de comida. Ante la flexibilización de la cuarentena, es ‘suelta y aprieta’ para ver cómo se comporta la gente y el virus. ‘Nadie sabe mucho de este virus, que es nuevo’, reflexiona. ‘Todos estamos aprendiendo de este virus’. ¿Cómo se planea esa flexibilización? Cada sociedad lo hace, según su tradición y experiencia. En Austria, los niños asisten al aula cinco días y 10 teleestudian. Ese esquema mixto se aplica en empresas, para sostener la economía. “En esta seudonormalidad, el devenir va a depender de nosotros”, afirma. Personas con inmunidad son las que están en primera línea de trabajo. Aquellas que se han recuperado son mano de obra preciada. Paradoja. En este periodo, el Instituto Gorgas ha recibido donaciones de entes internacionales y nacionales, como el BCIE (Banco Centroamericano de Integración Económica) y la china Ali Babá, así como de la Fundación Mis Buenos Vecinos. Un donante depositó 200 mil dólares. Sobre el uso de plasma para la curación, se trata de medir la capacidad de esos anticuerpos de neutralizar el virus. Muchas personas que se han infectado no tienen cuadros graves.“Todos cruzamos los dedos para tener pronto una vacuna”, indica. Se calcula que antes de fin de año ya se encuentre en el mercado.
Óscar Castaño LlorenteHace 6 añosUn bus convertido en un mercado móvil de productos para atender los hogares del área de Juan Díaz ejemplifica la transformación económica de Panamá en esta época de la Covid–19.
Andrés LagunaHace 6 añosAl día de hoy, la serie española Merlí lleva casi cinco años desde su estreno en la televisión catalana. Actualmente disponible en Netflix, Merlí narra la historia de su epónimo, Merlí Bergeron Calduch, un histriónico y heterodoxo profesor de filosofía en Barcelona. Según sus propios estudiantes (los “peripatéticos”), Merlí establece las bases de una nueva escuela filosófica: el “merlinismo”. Tal doctrina consiste en “la enseñanza de la filosofía de manera divertida como una herramienta práctica para conocer el mundo y mejorarlo”.
Moisés AttieHace 6 añosLa peor de las perversiones no es material, sino abstracta. Es más, la humanidad se ha visto envuelta en un círculo vicioso. Y no me estoy refiriendo ni a las drogas o el alcohol, sino al silencio.