Andrés L. Guillén | Hace 8 añosEl descubrimiento de nosotros mismos, en cualquier etapa de nuestra vida, casi siempre nos revela nuestra propia conciencia y esta, a la vez, nos hace cuestionar nuestras acciones y fijar nuestra posible culpabilidad por ellas.
Descontrol comercial en las calles de San Francisco
José VilarHace 8 añosCambios de zonificación, invasión de la servidumbre pública y ruido excesivo a altas horas de la noche de algunos locales comerciales son las molestias más acuciantes que afrontan a diario los residentes del corregimiento de San Francisco.
Luc Grillet | Hace 8 añosLas ciudades son fundamentales para el crecimiento económico y la reducción de la pobreza. Generan el 80% del PIB global, y, para fines de 2050, se prevé que el 70% de la población de países en desarrollo habite en ellas. Las ciudades en Latinoamérica ofrecen una imagen ambigua. Por un lado, muestran algunas de las mejores cosas de cada país, tales como las innovaciones tecnológicas o las iniciativas culturales y artísticas. Por otro lado, evidencian la desigualdad y la pobreza que afectan a nuestras sociedades.
Severino Mejía | Hace 8 añosEs un comportamiento corrupto, porque se dispone de los recursos institucionales para realizar un intercambio o la promesa de este, en beneficio personal; también porque, independientemente de que se le dé o no a los recursos un uso institucional, se altera discrecionalmente el plan al cual originalmente estaban sujetos, al darlos u ofrecerlos según criterios políticos o de mercado particulares. Igualmente, porque se vulneran los canales habituales, institucionalmente establecidos para canalizarlos.
I. Roberto EisenmannHace 8 añosTodo esto nos indica a los ciudadanos que creemos profundamente en la democracia y la libertad, que tenemos la obligación de abandonar la pasividad y convertirnos en guardianes y militantes defensores de nuestro sistema de libertades. El sistema está amenazado por razones reales. Tenemos problemas serios que hay que resolver. Somos los ciudadanos panameños los dueños del poder en un país privilegiado, globalizado desde su nacimiento, pequeño y con problemas igualmente pequeños.
Arlene Lachman | Hace 8 añosEn el día de ayer me referí a los valores de los últimos 200 años de nuestra historia, que han sido excluyentes para la mayoría de la población occidental y a la situación de la educación en general, para entender qué tipo de sociedades somos y entender algunas razones del por qué.
Karla Rodríguez C. | Hace 8 añosEs sorprendente la espontánea conciencia que puede generar una sola persona. En la hostilidad de la ciudad en hora pico, entablé conversación con un pintoresco “biencuidao” sobre varios temas de actualidad, quien luego de enlistar varias quejas y chistear sobre cuando él sea presidente, se ríe de su propio discurso, lanza varios improperios y termina por decir resignado a modo de queja: “Así somos… qué se puede esperar si a Urracá le dimos el centavo”. Esto último me provocó una fuerte impresión y me hizo pensar en todo el malestar que han desencadenado recientes declaraciones.
Carlos Sánchez Berzain | Hace 8 añosCuba, Venezuela, Nicaragua y Bolivia están bajo regímenes que luego de aplicar todas las simulaciones y falsificaciones posibles para aparentar revolución, democracia, populismo, izquierda y socialismo, son organizaciones de delincuencia organizada que detentan el poder por la fuerza. Se han hecho declaraciones, propuestas, advertencias y sanciones bilaterales y multilaterales para ayudar a que los pueblos recuperen la libertad y la democracia, pero solo han servido para probar la contumacia de dictadores que parecen señalar que la única opción para que dejen el poder es el uso de la fuerza.
Carlos Guevara MannHace 8 añosUna consecuencia importante de la unión a Colombia fue el involucramiento del istmo en varias guerras civiles. Tras el derrumbe del Estado republicano fundado por el libertador Simón Bolívar, frecuentes conflagraciones perturbaron la tranquilidad en la patria de Santander, así como en nuestro país.
Jorge Isaac Iglesias B. | Hace 8 añosCrecí escuchando las heroicas historias de mi abuelo, un educador luchador y abnegado, que dedicó su vida a los estudiantes del campo. “La mejor época de mi vida”, decía.