Carlos A. García MolinoHace 14 díasCombatir la corrupción exige proteger a los denunciantes, perseguir los bienes ilícitos y aprobar leyes efectivas con garantías que eviten abusos.
Albergue en El Carrizal, distrito de Soná, Veraguas, donde se alojan familias damnificadas por el terremoto de las comunidades de Hicaco y Santa Catalina.
LP / Alexander Arosemena
Rogelio Mata GrauHace 14 díasEl sismo no distingue entre ricos y pobres, pero la desigualdad sí determina quién sufre más y quién logra recuperarse después del desastre.
Randy Atencio ValdespinoHace 14 díasEl legado científico de Albert Einstein, la importancia de reconocer a los investigadores panameños y la necesidad de fomentar la curiosidad y el pensamiento crítico ante los desafíos tecnológicos actuales.
Víctor Corcoba HerreroHace 14 díasEl bien común exige solidaridad, cooperación internacional, respeto a los derechos humanos y compromiso colectivo para construir un mundo más justo, inclusivo y sostenible.
Escombros en la comunidad de Chupito, Macaracas. Alexander Arosemena
Mario Pérez GonzálezHace 14 díasLas familias afectadas enfrentan miedo y pérdidas, mientras la fortaleza del pueblo interiorano y la solidaridad ciudadana renuevan la esperanza y la confianza.
Héctor Baxter y Albis Rodríguez exhibieron el letrero «Te tengo un bochinche» en Santiago, tras las declaraciones de Mulino sobre el terremoto.
Rafael CandanedoHace 15 díasEl uso presidencial de “bochinche” en medio de la emergencia convirtió una palabra cotidiana en expresión de protesta y abrió una disputa sobre la legitimidad de los reclamos ciudadanos.
Isidro RodríguezHace 15 díasTras el terremoto, los panameños respondieron con solidaridad; esa generosidad merece cuidarse frente a las sospechas y sostenerse durante la larga reconstrucción.
Ana Gabriela Lucas QuinteroHace 15 díasUn terremoto destapó la desatención que ya sufrían los niños del interior: la solidaridad ciudadana no puede sustituir a un sistema de salud presente.
Mónica PalmHace 15 díasSECUACES. En los pasillos de la Asamblea, ya se habla abiertamente del compinche entre Benicio, Camacho y Shirley. Pronto podrían llamarle la bancada PRM. Juntos o por separado, tienen en la mira a Popi, Dana y Eduardo Vásquez.
Hace 15 díasCuando hay dinero y planillas de por medio, la Asamblea Nacional —particularmente su Comisión de Gobierno— demuestra una notable resistencia a ceder. Su empeño en vincular los despachos legislativos con proyectos comunitarios sobrevive incluso a las objeciones del Ejecutivo. Un mes después de que el proyecto fuese devuelto a la Asamblea, sus asesores encontraron refugio en la semántica: donde antes decía “gestionar” proyectos, ahora dice “canalizar” solicitudes. ¿Creen que esa sustitución despeja los cuestionamientos del país, incluidos los del presidente de la República? Recibir peticiones ciudadanas es parte de la representación política. Convertir los despachos en intermediarios de obras públicas abre la puerta a que las necesidades comunitarias alimenten redes electorales, sostenidas por activistas con nombramiento y salario estatal. La nueva redacción debe examinarse por sus efectos. Sin límites claros, controles verificables y transparencia sobre las funciones del personal, “canalizar” puede encubrir las prácticas cuestionadas. Tampoco retirar las giras del cómputo de asistencia garantiza acabar con el juegavivo. Pero el centro sigue siendo otro: las comunidades necesitan obras que respondan a sus necesidades, sin depender del favor de un diputado o de condicionar su voto.