MÉXICO. -El exalcalde de Iguala, José Luis Abarca Velázquez, fue recluido ayer, miércoles 5 de noviembre, en una prisión federal en el Estado de México, como presunto autor intelectual de la muerte de seis personas y la desaparición de 43 estudiantes el 26 de septiembre de 2014, informó la Procuraduría General de la República (PGR).
La PGR (fiscalía general) indicó en un comunicado que a las 5:00 de la tarde de ayer el exalcalde quedó internado en el Centro Federal de Readaptación Social Número Uno "Altiplano", en el municipio de Almoloya de Juárez, a disposición del juez primero de distrito en materia de procesos penales federales en el estado de Tamaulipas, con sede en Matamoros, por los delitos de delincuencia organizada, secuestro y homicidio calificado, en cumplimento a la orden de aprehensión emitida en su contra el 24 de octubre de 2014.
"Esto independientemente del resultado de las investigaciones que sigue llevando esta Procuraduría sobre Abarca Velázquez", apuntó la institución.
En el caso de María de los Ángeles Pineda Villa, esposa de Abarca, "como consecuencia de las investigaciones que se realizan, ayer, del mismo modo, un juez federal especializado determinó imponerle la medida cautelar de arraigo (detención provisional) por 40 días", puntualizó.
Abarca y Pineda fueron arrestados la madrugada del pasado martes (4 de noviembre) por agentes federales en la delegación Iztapalapa, Ciudad de México, y fueron entregados a la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada, en la misma capital, para ser interrogados.
El paradero de Abarca y Pineda era desconocido desde el pasado 30 de septiembre tras pedir él una licencia de 30 días, cuatro días después de una violenta acción coordinada por la policía local y el cartel Guerreros Unidos contra un grupo de estudiantes, que se saldó con seis muertos a tiros y la desaparición de los 43 jóvenes.
MARCHA
Por otro lado, una multitud, en su mayoría jóvenes que portaban banderas mexicanas con lazos negros de luto sustituyendo sus habituales franjas roja y verde, realizaron ayer una gran marcha para recordar la desaparición de los estudiantes y exigir a las autoridades que los encuentren.
Los manifestantes coreaban una frase que se ha vuelto un símbolo de la protesta no solo en México sino fuera del país: "Vivos se los llevaron, vivos los queremos".
Asimismo, en Chilpancingo, la capital del estado de Guerrero, grupos de manifestantes enfadados por la incapacidad del gobierno para encontrar a los desaparecidos utilizaron camiones robados para bloquear las tres carreteras de acceso a la ciudad durante varias horas.
"La desaparición de los estudiantes es el detonante de la explosión de dolor acumulado por los miles de desaparecidos que hay en el país", dijo durante la marcha Camila Bernal, una chilena de 19 años que estudia comunicación en la Universidad Nacional Autónoma de México.
La movilización, que convocó 120 mil personas según los organizadores o 60 mil según la policía, culminó en la plaza del Zócalo frente al palacio presidencial, donde los padres y compañeros de escuela de los desaparecidos pronunciaron encendidos discursos.
"Exigimos al gobierno la presentación con vida de nuestros hijos. Los padres de familia no vamos a permitir una nueva artimaña porque quieren cerrar el caso con una conferencia [de prensa] en la que van a anunciar que nuestros normalistas están muertos”, exclamó Felipe de la Cruz, padre de uno de los desaparecidos.
“El coraje por la desaparición de los 43 alumnos no se va con la detención de Abarca. Eso es lo que queremos demostrar al gobierno con esta marcha, seguiremos movilizándonos hasta que los regresen vivos”, manifestó Bardomiano Martínez, subdirector de la escuela de Ayotzinapa, en Guerrero, a la que asistían los desaparecidos.
MÁS DETALLES DEL ARRESTO
El fiscal general, Jesús Murillo Karam, dio detalles adicionales sobre la captura del Abarca y su esposa. Señaló que agentes federales fueron alertados de la presencia de la pareja en el suburbio en el que fueron aprehendidos por una de sus socias, Noemi Berumen, quien aparentemente acompañó a los dos detenidos o les ayudó en su huida de la justicia.
Berumen fue también arrestada en la redada. "La casa en la que fueron encontrados parecía como si estuviese abandonada", dijo Murillo Karam.
"La razón por la que empezamos a sospechar de esta persona [Berumen] fue porque parecía estar entrando a una casa abandonada".
Las autoridades descubrieron fosas comunes clandestinas y los restos de 38 personas durante la búsqueda de los estudiantes, pero ninguno de ellos fue identificado como uno de los desaparecidos.
Además de los arrestos del martes, al menos 56 personas más fueron detenidas, y el jefe de policía de Iguala está también bajo investigación. La relación de los Abarca con el crimen organizado era conocida.
Según funcionarios, el alcalde y su esposa dirigían Iguala como un feudo en colaboración con Guerreros Unidos, al punto de que la pareja recibía supuestamente hasta 220 mil dólares cada pocas semanas en sobornos para pagar a la policía corrupta.
El gobierno estima que 22 mil 322 personas han desaparecido desde finales de 2006, cuando empezó la guerra contra la droga en el país.
Los 43 estudiantes han recibido mucha más atención que cualquier otro caso, en parte porque la policía supuestamente corrupta de Iguala habría jugado un papel muy claro en su desaparición y según los cargos presentados por la Procuraduría, el exalcalde y su esposa tenían vínculos con Guerreros Unidos.