Juan Fernández GarcíaHace 2 añosDesde que tengo uso de razón, el funcionario panameño ha cargado con el estigma de portar una “letra escarlata” que lo posiciona ante la opinión pública como un símbolo de mediocridad y “juega vivo”.
Jorge E. Silva MeloHace 2 añosA mediados de este año, el presidente argentino Javier Milei instauró un nuevo ministerio, llamado Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, con el objetivo de liderar una drástica reducción del aparato estatal (entidades, funcionarios, etc.),
Alfredo MottaHace 2 añosPara el año 2030, se estima que habrá aproximadamente 70 millones de estadounidenses mayores de 65 años, cifra que superará los 100 millones para el 2040.
Angélica Maytín Justiniani Hace 2 añosTomé prestado el título de aquella famosa película de finales de los 1960, To Sir, with Love, protagonizada por el laureado actor Sidney Poitier, para recordar la vida de una educadora ejemplar y ser humano excepcional: Cecilia Edith Justiniani de Maytín
El Ministerio de Economía y Finanzas elaboró un presupuesto por $30,111 millones. Archivo
Rolando Rodríguez B.Hace 2 añosEs increíble la miopía –que raya en ceguera– de los políticos. Muchos de los de hoy no se diferencian de los que convirtieron el poder en instrumento de despojo. ¿En qué están pensando? ¿Creen que sus decisiones no tienen consecuencias? El presupuesto que estuvo rebotando como pelota de ping pong entre el Legislativo y el Ejecutivo quedó aprobado como querían los diputados y muchos otros políticos: apartado de la realidad, pero abundante para seguir el “fiesto”.
Hace 2 añosLa decisión de Moody’s de mantener el grado de inversión para Panamá, aunque con perspectiva negativa, nos brinda un alivio momentáneo en medio de una tormenta fiscal. De haber perdido esta calificación, el país enfrentaría serias dificultades para su recuperación económica, afectando las tasas de interés y ahuyentando la inversión extranjera. Sin embargo, este suspiro es temporal. El peso de una Caja de Seguro Social al borde del colapso, la creciente deuda pública y el aumento descontrolado de los gastos estatales nos acercan peligrosamente al abismo. Si no actuamos con rapidez y determinación para aprobar una nueva ley que rescate a la CSS, controlar la planilla estatal y generar bienestar a través de un crecimiento económico sostenido, las calificadoras no tendrán otra opción que rebajarnos. Es momento de actuar con responsabilidad fiscal. Los ciudadanos debemos mantenernos vigilantes. Tenemos una única oportunidad para revertir esta tendencia antes de que el costo sea irreversible.