Hace 2 añosNo cabe la menor duda de que la administración de la Caja de Seguro Social (CSS) en el último quinquenio ha sido una de las más ineficaces y desacertadas de las últimas décadas. Nunca antes se había concentrado tal cantidad de quejas por la falta de insumos, medicamentos y atención médica. Faltan desde los elementos más básicos, como el hilo de sutura, hasta equipos esenciales para tratamientos de hemodiálisis, y quirófanos dañados o fuera de servicio. Mientras tanto, las nuevas instalaciones de la Ciudad de la Salud están subutilizadas. Lo más preocupante es que se han trasladado equipos y personal esencial del Complejo Hospitalario Arnulfo Arias Madrid a dichas instalaciones, debilitando aún más la limitada capacidad de atención a los pacientes, puesto que la Ciudad de la Salud opera solo a una fracción de su capacidad. En este panorama caótico, marcado por la escasez de recursos y las dificultades que enfrentan los pacientes, resulta absurdo que médicos y pacientes deban recurrir al anonimato para denunciar lo que sucede en la institución, por temor a represalias. Este hecho, en sí mismo, evidencia la profundidad de la crisis. Frente a esta situación, la nueva administración no solo deberá abordar las carencias en insumos y servicios, sino también el desafío de devolver la confianza a una institución que, además, atraviesa su peor crisis financiera.
Redacción de La PrensaHace 2 añosNECEDAD. El Frente Femenino del PRD decidió conmemorar los 47 años de la firma de los tratados Torrijos-Carter con un taller sobre las “reformas al sistema de pensiones” de la Caja de Seguro Social. Qué manía la de esta gente de recordarnos, cada vez que pueden, que durante cinco años evitaron cumplir con su deber de atender la crisis del IVM. ¿Desidia, incapacidad o conveniencia?