Luis Eduardo Ocando B.Hace 2 añosEn la dinámica economía actual, donde la movilidad del capital y las inversiones transfronterizas son comunes, la competencia fiscal entre naciones ha cobrado protagonismo.
Mónica Villalaz Hace 2 añosA lo largo de la última década, he dedicado mis esfuerzos a concientizar a niños, niñas y adolescentes en Panamá sobre la importancia del uso responsable y seguro de internet.
René Pardo C.Hace 2 añosColon, ciudad ubicada al norte de la capital de la República en las riberas del mar Caribe del territorio nacional, cuya primera piedra de fundación, según lecturas, data del mes de enero de 1852.
Redacción de La PrensaHace 2 añosFUMANDO PIPA. Por lo visto, atrás quedó la rofeadera entre Popi Varela y Ricardo Martinelli. El primero decidió apoyar a la candidata de RM para presidir la Asamblea. Según dijo, votó por ella porque ya tenía los votos. Cuando Varela admitió que no había logrado consenso entre todos los diputados de su partido para elegir a la próxima presidenta del legislativo, es evidente de qué lado estaba él. Huele a más división en el Panameñista. PASTO. Dice Camacho que la única reforma que le interesaría del reglamento interno de la Asamblea Nacional sería una para extender el tiempo de participación de cada diputado. Eso es echarle abono a la misma hierba.CONVENIENCIA. Mientras algunos diputados del PRD demostraron entender su realidad para este quinquenio, Benicio Robinson actuó igual de arrogante que en el periodo pasado. “Aquí no hay diputados de primera ni de segunda clase”, dijo. Habrá que retrocederle el casete al diputado. LAMBONERÍA. De bien mandado, el Contralor Gerardo Solís fue a besar la mano de su nueva patrona, perdón, nueva presidenta de la Asamblea. Y es que Solís cada día se parece más a Camacho... el amigo fiel, aunque en su caso es el cómplice fiel. ¿Cuál será el subtexto de semejante despliegue? “¿Pondré a su servicio la tapadera de la Contraloría?” Como dijo Mulino en su discurso: “hasta para bailar tango se necesitan dos”.ASESOR. El que no se fugó de la toma de posesión de Mulino fue el lobista Damián Merlo, acompañado de su pareja, que está nombrada en el Ministerio Público. ¿Quién lo invitó: el elegido o el refugiado? Semejante cercanía no es en vano, la pregunta es, ¿quién pagará su cuenta? Porque habrá sido invitado, pero esto no será gratis.
Guillermo Alonso Quiñones RealHace 2 añosEn papel, un moderno tren de esta categoría no deja de ser un proyecto tentador y atractivo para el desarrollo económico y logístico que potenciaría nuestra posición geográfica y serviría de complemento a nuestro Canal de Panamá.
Hace 2 añosLa reciente toma de posesión del nuevo gobierno ha dejado un sabor amargo en la ciudadanía. La Asamblea Nacional, con una nueva composición que no otorgó mayoría a ningún partido o movimiento, ha creado un consenso que perpetúa el statu quo. Dana Castañeda, una diputada veterana con 15 años en la Asamblea, primero como diputada y luego como subsecretaria, ha logrado concentrar el voto de todos los partidos políticos tradicionales. Este hecho representa una clara señal de la falta de renovación en el panorama político. La coalición Vamos, que simboliza la esperanza de un cambio en una Asamblea opaca y cuestionada, solo consiguió el apoyo de MOCA y dos miembros del Partido Panameñista. Las promesas de cambio han sido reemplazadas por compromisos de continuar con las mismas prácticas de contrataciones, proyectos en comunidades, planillas y falta de transparencia que han caracterizado a gobiernos anteriores. El presidente José Raúl Mulino resumió la situación con precisión al afirmar que la ciudadanía estaba al borde de perder la paciencia con la Asamblea. Ahora, con su candidata ya electa, ¿cómo logrará el gobierno recuperar la confianza de los ciudadanos, especialmente cuando los principales cambios deben pasar por una Asamblea que sigue siendo objeto de desconfianza?
Pedro CrenesHace 2 añosPasados los fastos de la toma de posesión (rey de España incluido), amanece el día uno de la “Era RM”, que mantiene la ambigüedad de sus siglas, detrás de las cuales no se puede uno aventurar a trazar una línea que divida a RM de RM, más allá de aquella frase célebre: “mi amistad llega donde empieza el cumplimiento de la ley”. Veremos, amanecido este nuevo gobierno, hasta dónde nos llevan los RM.
Abdiel Rodríguez ReyesHace 2 añosEl reciente escándalo de la liquidación por mutuo acuerdo de algunos funcionarios del saliente gobierno en Empresa de Transmisión Eléctrica S. A (Etesa) ha despertado un debate entre lo ético y lo legal. De ello se desprende un tema de fondo: el desprecio por la ética.
Allen GamboaHace 2 añosCon el comienzo del nuevo gobierno, el país entero se prepara para recibir nuevos responsables de la cosa pública. La incógnita aquí es: ¿Asumirán los retos que se les presentaron incluso antes de iniciar su cargo? Somos conscientes de que uno de esos desafíos es la calidad y la pertinencia de la educación, así como la desigualdad.
Hace 2 añosEl hasta hoy presidente electo, José Raúl Mulino, enfrenta una montaña de desafíos. No solo hereda una carga colosal de problemas pendientes, sino que también deberá lidiar con la feroz resistencia de sectores de la sociedad. A esto se suma el preocupante panorama de sus propios copartidarios, muchos de los cuales están envueltos en escándalos legales y buscarán soluciones por vías alternas –nada ortodoxas–, ya ampliamente conocidas. Uno de sus mayores desafíos será manejar con tolerancia a los opositores, sin apartarse del Estado de derecho ni de los derechos humanos, incluyendo la indispensable libertad de expresión para todos los ciudadanos del país. Sería catastrófico que intentara torcer la justicia para usarla como un arma de vendetta, como pretenden algunos de sus colegas, dados sus problemas legales notorios. Como abogado, el presidente tiene pleno conocimiento de que política y justicia no deben mezclarse, aunque esto haya ocurrido en el pasado. Romper con ese vergonzoso ejemplo definirá en gran medida su legado como líder del país. Aplaudimos su compromiso de respetar la ley, pero todos compartimos la responsabilidad de asegurarnos de que cumpla esta promesa, al menos durante su mandato.