Juan Manuel Almanza | Hace 7 añosCuántas veces he escuchado a la gente decir, en estas y en otras elecciones: “a mí me gusta Jaimito, pero como no va a ganar, votaré por Susanita”, como si se tratara de una apuesta a ganador. Da la impresión que las personas no se dan cuenta de la importancia que tiene votar por alguien que vaya a trabajar por el bienestar de la población. Desconocen el poder que tienen en sus manos, el poder de votar por quien verdaderamente sea capaz de generar un cambio positivo en la sociedad.
Hace 7 añosCon la entrada en vigencia de la veda proselitista a la medianoche del pasado jueves, las autoridades electorales dispusieron la remoción de toda propaganda instalada para la campaña, labor en la que deben involucrarse los candidatos.
Rogelio Pretto | Hace 7 añosLa verdad del asunto es que, a pesar de nuestras quejas en el pasado y las de hoy, nuestros políticos siguen podridos y nuestro medio ambiente gravemente descuidado.
Emilio Messina | Hace 7 añosCualquier escuela de pensamiento, ideología o sistema político que determine la hoja de ruta a partir del 5 de mayo, correrá por cuenta de nosotros mismos. Es hora de colocar la responsabilidad en cada uno y no como de costumbre, culpando a los ilusos potenciales beneficiarios del clientelismo, ocultos tras una conversación de cafetería, que piensan entre otras cosas, que su voto les abrirá oportunidades personales, influencias, becas para sus hijos o algún trabajito por tener la palanca
Carlos A. Voloj Pereira | Hace 7 añosEs perfectamente comparable una contienda electoral a un campeonato de boxeo, de fútbol, de lucha grecorromana o cualquiera competencia olímpica en la que, después de ser aporreados por los cuatro costados, el atleta perdedor se inclina levemente hacia su vencedor y los jueces, les da la mano y se retira en paz y satisfecho del deber cumplido. Pero la política no es un juego olímpico, sino un certamen de lucha libre en el que ha quedado en evidencia que casi todos los gladiadores o luchadores son rudos, quedando muy pocos contendores de la categoría de los técnicos. Algunos de esos políticos “rudos” esperan que sus rivales estén de acuerdo en luchar rudamente, sin reglas y sin la menor observancia de la ética y moral en la refriega, pero demandando que los que pierdan lo hagan “olímpicamente”.
José Azel | Hace 7 añosLa propuesta no alega que las actitudes políticas se heredan directamente por factores de ADN. Más bien, las raíces genéticas de actitudes políticas emergen de nuestros temperamentos. Esto puede explicar nuestras diferencias políticas con nuestros hijos o padres. En todo caso, tratándose de actitudes heredables, el Dr. Pinker señala que, reaccionamos más emocionalmente, estamos menos dispuestos a cambiar nuestras mentes, y simpatizamos con quienes piensan parecido.
Danilo Arbilla | Hace 7 añosEspaña sigue tan contradictoria; no está claro si son los españoles en general o el problema es más de sus dirigentes políticos y sus analistas e intérpretes locales.
Gladys de Bernett | Hace 7 añosDesde un balcón familiar veía siempre complacida los carnavales tableños y, aun en la adolescencia y siendo “chiricana de pura cepa” era irreconocible por mis coterráneos en los topones carnavalescos. Era feliz. Era foránea. Para nada, ni por nadie, me perdía los topones de Calle Arriba y de Calle Abajo ¡Qué lindo espectáculo! El cielo retumba. Los fuegos artificiales y las murgas estremecen el cuerpo sin necesidad de ningún otro estremecimiento más cautivador que la alegría. La auténtica alegría panameña. La única en el mundo. Mi mundo fantástico, los topones carnavalescos.