Hace 8 añosLa cifras registradas por el Ministerio Público reflejan un alarmante incremento en la comisión de delitos sexuales en contra de menores de edad, siendo las niñas las más afectadas. Estos datos han hecho que las autoridades competentes y las comunidades trabajen en un plan fundamentado en la atención a la familia y el combate de la violencia en las escuelas y poblaciones, que pretende, no solo reducir la cantidad de delitos que se comenten, sino también atender a las víctimas. Sin embargo, esta es una iniciativa, que aunque positiva, llega tarde. Que niños y niñas, sin importar la cantidad, sean víctimas de depredadores debió ser suficiente para que sonaran las alarmas de las diferentes administraciones gubernamentales y acabar con este flagelo de consecuencias devastadoras, tanto para las víctimas como para la sociedad en general. Por otro lado, es inaceptable que en la agenda legislativa todavía estén pendientes proyectos de ley como el que crea el registro de personas condenadas por delitos contra la libertad e integridad sexual, y el de la educación sexual que, entre otros temas, procuran dar herramientas para salvaguardar la protección de los más vulnerables. Los diputados deben entender que su labor no consiste en aprobar leyes que compren votos para la próxima contienda electoral. Garantizar un ambiente seguro para que los niños y niñas no sean víctimas de la barbarie de depredadores es una deuda pendiente con el país.
Hace 8 añosHoy se inician los desfiles patrios y, como cada año, escucharemos una serie de discursos y exaltaciones. Pero, si vemos la realidad nacional, ¿valió la pena el sacrificio de nuestros próceres? ¿Es este reino de los antivalores, el juega vivo, el clientelismo y la corrupción la razón por la que lucharon los gestores del movimiento separatista? Si de algo deben servir estas efemérides en la coyuntura que vivimos, es para reflexionar sobre las graves denuncias de corrupción, el pésimo desempeño de los órganos en sus delicadas tareas y en la forma como se desoye el clamor de sectores que exigen mayor transparencia y rendición de cuentas. Un gobernante no puede decir que ama a su pueblo, y luego a sus espaldas ignorar la palabra empeñada. Señor presidente, sea el primero en dar el ejemplo. Ayer dijo que su Gabinete analiza las hojas de vida de los 20 candidatos entrevistados por la Comisión de Estado por la Justicia, pero que “todas las opciones están abiertas en este momento”, por lo que no descarta que los magistrados designados para remplazar a Mejía y Ortega estén –como usted lo reconoció- “fuera de la lista”. Sería bueno preguntar por qué se resiste a seguir los lineamientos de la Comisión. Algo que distingue a los próceres es que, en lugar de disertar tanto y buscar excusas, convirtieron su palabra en hechos. ¿Es tan difícil que, aunque sea ahora, el Ejecutivo actúe con la altura y la entereza de quienes sí supieron poner los intereses de la población primero?
Hace 8 añosHecha la ley, hecha la trampa. Así de claro es el asunto cuando diputados de distintos partidos políticos –pero que comparten un mismo interés: la avaricia– redactaron y aprobaron los “camarones legislativos” que les permiten –ahora desde frentes distintos a la Asamblea Nacional– hacer de las suyas y, encima, sin tener que rendir cuentas por lo que hacen. Descubierto el escándalo que envuelve los subsidios y ayudas económicas de Pandeportes, ahora quieren que los patronatos que ellos crean, así como las federaciones y asociaciones deportivas –en las que no es raro que tengan sus manos metidas–, queden exentas de los rigores de la Ley de Contrataciones Públicas. En su lugar, se regirán por reglamentos y manuales adoptados por sus juntas directivas. Y ya sabemos quiénes están o a quiénes nombran en esas directivas: personal que trabaja para ellos, precisamente. El Ejecutivo está obligado –si es que no quiere ser cómplice de engaños y fraudes contra el Estado– a vetar esos artículos del proyecto de ley de presupuesto de 2019. Es absurdo establecer controles para todos, excepto para esa banda que opera desde la Asamblea Nacional. Legalizar la bribonada es la forma más ruin de robarle al pueblo.
Hace 8 añosEl proyecto de presupuesto para el año 2019, además de números, oculta un disimulado pacto entre el Ejecutivo y el Legislativo, en el que solo son visibles los millones destinados a los diputados, ahogados en la carencia por la eliminación de las planillas brujas y los negociados con las donaciones. Ahora, el Ejecutivo los oxigena con fondos frescos, en época de reelección. Es decir, compra conciencias para que le pasen sus proyectos de ley o sus nombramientos. A su vez, el proyecto contiene algunos “camarones” –el consabido juegavivo– de los diputados que crean reglas especiales para evitar ser blanco de investigaciones o rendir cuentas o someterse a los controles a los que están sujetas todas las instituciones del Estado. Parecen no darse cuenta de que la creación de todas esas puertas traseras en la Ley de Presupuesto lo que hace es reafirmar la creciente convicción de que ya no son merecedores de ocupar una curul; de que en las próximas elecciones sus votantes deben elegir a otros, porque su deslealtad es sencillamente imperdonable. Los millones y los “camarones legislativos” nos dejan ver claramente que en la Asamblea mora una pandilla de maleantes.
Hace 8 añosUna investigación de este diario ha revelado cómo millones de dólares salieron de Pandeportes para beneficiar a atletas de diversas disciplinas. En lugar de llegar a los campos y a los estadios, cayeron en un hoyo negro manejado por diputados. El reportaje se suma a otros que evidenciaron similares manejos en el caso de dineros destinados a donaciones y a partidas para contratación de personal. Amén de su creatividad y falta de principios, los diputados se hicieron de los cientos de miles de dólares, necesarios para saciar temporalmente sus apetitos materiales y sus aspiraciones reeleccionistas. Si lograron salirse con la suya no fue solo debido a sus artimañas, sino al hecho de contar con un Órgano Ejecutivo dispuesto a darles el dinero y luego hacerse de la vista gorda cuando lo malgastaron. Ni el presidente ni el ministro de Economía y Finanzas ni el director de Pandeportes parecen haber hecho nada para detener el saqueo. Y no por descuido, ni siquiera por cobardía, sino por interés. Varela quería comprar a los diputados, tenerlos de su lado para gobernar sin lidiar con las trabas que estos utilizan para chantajear. La jugada le golpeó como un búmeran: empoderó tanto a la banda que ahora la banda lo controla todo.
Hace 8 añosCada proceso electoral saca a relucir situaciones que ameritan revaluarse y enmendarse para el siguiente torneo. Luego de las primarias presidenciales de los partidos políticos, se ha hecho obvio el sesgo que las reglas actuales crea a favor de los partidos respecto a las candidaturas independientes. Los primeros, con un mínimo de votos de sus adherentes, tienen derecho a que su candidato entre a la papeleta, participe de los debates y reciba un millonario subsidio para gastos de campaña. Los segundos, en cambio, tienen que lograr, al menos, 18 mil firmas y competir entre sí por una de las tres posiciones disponibles. Pasados estos filtros, obtendrán un financiamiento bastante menor al que reciben los partidos. Está claro que no se puede abrir una elección a un número indefinido de candidaturas, pero tampoco es justificable que el candidato de un partido aspire a la Presidencia tras obtener tan solo unos cuantos miles de votos y que, además, su partido reciba el ya codiciado subsidio electoral de más de un millón de dólares. Esta realidad es tan desproporcionada que no faltará quien lo vea como un buen negocio.
Hace 8 añosAyer se terminó de definir la oferta electoral en lo que a los principales partidos políticos se refiere. Sin embargo, al día de hoy no se conocen planes de gobierno que la ciudadanía pueda comparar ni los candidatos han presentado posiciones para que el electorado contraste. Ya consolidado el lugar de cada cual en su partido, quienes aspiran a gobernar a Panamá deben convencer a los panameños de que su propuesta frente a problemas tan acuciantes como la institucionalidad, economía, seguridad, inequidad, salud y pensiones, es la mejor. No basta con reconocer la existencia de estas realidades, sino explicar con exactitud la fórmula que piensan utilizar para resolverlas. Aspiramos a ver una apertura en la estrategia de comunicación de aquellos candidatos que han optado por esquivar a los medios, una disposición absoluta al intercambio de ideas con la sociedad civil y una voluntad de revelar su manera de pensar frente a los grandes temas. Ningún panameño debe conformarse, ni candidato alguno debe cometer la osadía de esperar un voto a ciegas.
Hace 8 añosLa Sala Tercera de lo Contencioso Administrativo admitió una demanda de indemnización contra el BNP, por supuestas “presiones” de un acto que no ha sido declarado ilegal o inconstitucional y que, aunque lo fuera, no constituye un contrato de naturaleza administrativa, sino más bien de índole civil y comercial. Si los magistrados no lo sabían, ya deben estar suficientemente ilustrados con el recurso presentado por el procurador de la Administración y, si se empeñan en resolver la demanda, se trataría de un caso de ignorancia inexcusable. El contrato de fideicomiso del cual se pretende derivar la acción indemnizatoria no es de carácter administrativo, ya que no se deriva de la prestación de un servicio público o del ejercicio de alguna función pública, sino que se trata de un acto meramente mercantil, en el cual el BNP actuó como agente fiduciario, lo que implica un rol estrictamente civil y comercial. Si la participación del BNP fue de mero intermediario comercial, entonces mal puede admitirse la demanda contencioso administrativa. La ciudadanía haría bien en seguir de cerca este reclamo, no solo para conocer el alcance de sus motivaciones, sino para estar preparados en caso de que a la sala se le ocurra ceder a las pretensiones del demandante. No hay que olvidar que, a falta de una banca central, ese espacio lo llena el BNP, y esta demanda es por más de mil 200 millones de dólares , el doble del capital total del banco.
Hace 8 añosHasta hace pocos años, Odebrecht se paseaba por la región como el vecino rico del barrio. Las faraónicas obras y los exorbitantes montos solo competían con la magnitud de la enorme influencia que ejercían con los gobernantes, de la que hacían gala en forma indiscreta. Nadie entonces habría pensado que un día como hoy estarían pasando vicisitudes propias de alguna de las economías que más exprimieron. El incumplimiento de un pago por parte de la firma puede tener un disparador coyuntural –el probable triunfo del candidato brasileño Jair Bolsonaro y lo que el advenimiento de este político de extrema derecha significa para un contratista asociado al Partido de los Trabajadores- , pero las causas que yacen detrás de los problemas financieros de la empresa son estructurales. Como consecuencia del descubrimiento de un esquema de corrupción, la firma fue sancionada con multas millonarias. Además, varios países cancelaron contratos y la vetaron de participar en licitaciones. A esto se suma la aversión que la marca suscita. Más allá de las consideraciones éticas, esa previsible vulnerabilidad financiera debió ser una razón objetiva más para que el Estado panameño no le adjudicara nuevos proyectos de envergadura. Es importante estar atentos, para que este impago no tenga consecuencias en Panamá. Ya el país vivió la nefasta experiencia de contratar empresas que no cuentan con la liquidez para culminar las obras que emprenden.
Hace 8 añosEl presidente de la República viajará a China en los próximos días para participar en la inauguración del “pabellón” de Panamá en la China International Import Expo, al que llevará “una gran delegación”. Este medio preguntó a la Presidencia los detalles de ese viaje, pero informaron que la agenda se divulgará el día en que el gobernante parta hacia ese país. Si bien es entendible que su agenda no esté completa, es evidente que una visita a tan lejano país debe tener una motivación más poderosa que un corte de cinta. Y los que pagamos ese viaje tenemos derecho de conocer qué hará el presidente allá; cuánto costará su visita; quiénes lo acompañarán y quién paga sus pasajes; con quién planea reunirse; dónde se hospedará y en qué avión viajará. El presidente no puede pretender que nos conformemos con lo poco que ha informado, cuando hemos comprobado que no dice todo lo que hace, ni siquiera aquí en Panamá. Es su obligación –y la de sus funcionarios también– entender que el Estado no es su hacienda privada y que por más que no le guste, su deber es rendir cuentas de todo lo que hace, y este viaje no es la excepción. Ojalá que la agenda y todos los detalles que debemos saber sean publicados con más antelación de la que tienen prevista.
Imputan cargos y dictan arresto domiciliario a empresario por caso de la Junta Comunal de Barrio Sur. Leer más
Ordenan detención provisional a ocho personas por presunto peculado de $8 millones en la Junta Comunal de Belisario Porras. Leer más
La fuerza del mar dividió Isla Cañas, así luce ahora. Leer más
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‘No hay que bajar durante el temblor, porque no sabemos cuál va a ser la respuesta. Panamá debe hacer mucha docencia en ese aspecto’: Tomás Correa Rodríguez. Leer más