Hace 6 mesesMás allá de las seis medallas de oro y del octavo lugar entre 15 países, Panamá deja una ganancia menos visible, pero importante: demostró capacidad para organizar bien. Estos Juegos Suramericanos no solo pusieron a competir a una nueva generación de atletas; proyectaron una imagen de seriedad logística, cumplimiento y coordinación que merece reconocerse. En un país donde el deporte público ha estado marcado demasiadas veces por escándalos, investigaciones y manejos irregulares, el buen desarrollo de esta cita regional ofrece un contraste alentador. Sedes operativas, competencias desarrolladas según programa, participación amplia y reconocimiento de instancias suramericanas hablan de un esfuerzo que trasciende el medallero. No se trata de ignorar las sombras que han rodeado al deporte panameño, sino de admitir que aquí hubo una excepción valiosa: una institucionalidad capaz de funcionar cuando hay dirección, controles y propósito. Panamá ganó preseas, sí, pero también algo más difícil de conquistar: credibilidad como anfitrión.
Javier Milei, con la motosierra que se ha convertido en el símbolo de sus recortes al gasto público / Tomás Cuesta / Getty
Daniel ZovattoHace 6 mesesEl avance electoral de las derechas reconfigura América Latina, pero las próximas elecciones en Perú, Colombia y Brasil pondrán a prueba si el giro se consolida.
La Fiscalía Anticorrupción inspeccionó el Ifarhu por el caso de los auxilios económicos.
Joaquín González J.Hace 6 mesesLas recientes designaciones en el Tribunal Electoral y la Defensoría del Pueblo evidencian negociaciones políticas que debilitan la confianza en la independencia institucional del país.
Imágenes de la inspección en el puente de las Américas por parte de ingenieros estadounidenses este viernes 10 de abril. Gabriel Rodríguez.
Continúan las pruebas dinámicas de los trenes estilo monorrieles en la línea 3 del Metro. Desde Patios y Talleres hasta la estación San Bernardino. Foto: LP/Elysée Fernández
Rolando Rodríguez B.Hace 6 mesesEn la oficina oblonga del Palacio de las Garzas –donde despacha José Pepe Mulino, fue convocada una reunión de urgencia. El Ejecutivo había olvidado ungir al que dirigiría los destinos del agua del Idaan.
Ricardo E. DomínguezHace 6 mesesLos conflictos entre niños no son fallas, sino oportunidades para construir empatía y habilidades emocionales esenciales para la convivencia y el desarrollo humano.
Hace 6 mesesDos escenas mostradas por la propia Presidencia resultan reveladoras. En una, el gabinete ampliado discute en Azuero una crisis que cumple un año, con botellas de agua sobre la mesa mientras miles de panameños en los alrededores siguen sin agua segura. En otra, el presidente aparece en El Pausílipo, imagen que remite a la continuidad del poder en medio de una emergencia no resuelta y, a la vez, a Belisario Porras, el “Arquitecto de la Nación Panameña”, cuya idea de gobierno estuvo asociada a construir instituciones y soluciones pensadas para durar. En esta misma gira, José Raúl Mulino defendió el nombramiento del nuevo director del Idaan como una decisión técnica —que no lo parece del todo cuando proviene de su propio círculo de amistades— y aseguró que gobierna con gente que trabaja, “no con botellas”. La frase tiene una ironía involuntaria. Pero además hay un hecho ineludible: este no es un problema que le haya caído por sorpresa; era una crisis conocida antes de asumir. Por eso la pregunta mayor persiste: ¿dónde está la visión de largo plazo? Azuero sigue esperando esa visión.