Redacción de La PrensaHace 2 añosVUELTAS. Ahora que ya están proclamados los diputados electos para el Parlacen, surge una nueva controversia. Resulta que al expresidente Juan Carlos Varela, el único diputado electo para el cargo por el partido Panameñista, se le podría complicar la juramentación, toda vez que tiene impedimento de salida del país. Para juramentarse desde Panamá, como lo hicieron Quique y Rica en el pasado, necesita el beneplácito de la mayoría de la bancada panameña electa; en otras palabras, deberá convencer a los de RM que tendrán 9 diputados. ¡Quién diría, quién diría!
Hace 2 añosLa Contraloría General de la República en este quinquenio compite con la del periodo 2009-2014 por el peor desempeño que se haya conocido, sin embargo, el titular de esta institución dice que el manejo de presupuesto ha sido “responsable” y la labor de fiscalización, “titánica”. Los autobombos no pueden ocultar la falta de controles, el despilfarro, el robo, la corrupción y las graves faltas a sus deberes constitucionales. Pocas veces ha habido tanto malgasto, porque el contralor no ha hecho más que entorpecer; ni siquiera puede entregar las auditorías que le solicita el Ministerio Público para sus investigaciones por corrupción o las que les pide la Fiscalía de Cuentas. Son decenas de auditorías pedidas y solo unas cuantas entregadas, por lo que los casos deben ser archivados por la ausencia de estos documentos. El contralor debe responder ante la sociedad por su desidia, por haber convertido la Contraloría en una oficina de tercera, carente de toda autoridad. Todo eso se le debe al actual contralor, quien ha elegido ser sordo y ciego ante la crítica, pero elocuente para autoelogiarse. En un país con instituciones fuertes, sería separado del cargo por evidente negligencia. No merece estar sentado allí ni un minuto más.
José González RiveraHace 2 añosEs indiscutible que la distribución de cierta información -y, más aún, la desinformación deliberada- puede dañar, dividir e incitar a las divisiones en la sociedad panameña.
Angel Garay F.Hace 2 añosDecía Ludwig Wittgenstein: “Los límites de mi lenguaje significan los límites de mi mundo”. Este aforismo ayuda a entender que pueden existir diversas realidades en el mundo, pero no son visibles en la medida en que no se conocen o se omite hablar de ellas
Hace 2 añosLa Autoridad Nacional de Descentralización manejó en los últimos cinco años un presupuesto de $1,165 millones, que incluirían los $200 millones de la llamada descentralización paralela –fondos asignados de manera discrecional por el Ejecutivo– para juntas comunales que, en este caso, las más beneficiadas fueron las del partido oficialista, el PRD. Se trata de fondos públicos, que la sociedad panameña en su conjunto ha pedido y hasta exigido que sean auditados por la Contraloría, pero no ha habido forma de hacerlo, mientras la Procuraduría de la Administración le fue prohibida por la Corte Suprema toda iniciativa que busque investigar estos fondos. En consecuencia, los panameños probablemente nunca sabremos cómo se usó ese dinero; tampoco si fueron objeto del pillaje político o si fueron usados legítimamente, porque ni hacen ni dejan hacer las auditorías. Pero, por la forma opaca en que este dinero se aprobó, se repartió y gastó, solo hay lugar para la sospecha. La transparencia ha sido pisoteada una vez más, con la complicidad de los organismos de control y jurisdiccionales. Solo en este programa y en los presupuestos de la Asamblea Nacional, hay más de $2 mil 100 millones que no sabremos cómo se gastaron.
Fachada de la Corte Suprema de Justicia. ISAAC ORTEGA