Roy EspinosaHace 7 añosDurante los cinco días que el jefe de la ciudad-Estado del Vaticano estuvo en Panamá, se caracterizó por romper los protocolos y acercarse a los peregrinos, quienes muchas veces llevaban horas esperando bajo el sol con tal de verlo por unos segundos.
Por el Corredor Sur se habilitaron cinco entradas para el campo Juan Pablo II.
Redacción de La PrensaHace 7 añosFrancisco, que llegó poco antes de las 6:00 p.m. al evento, aseguró que muchos jóvenes piensan que dejaron de existir para sus "hermanos" y la sociedad. "Es la cultura del abandono y de la falta de consideración. No digo todos, pero muchos sienten que no tienen mucho o nada para aportar, porque no cuentan con espacios reales desde donde sentirse convocados", agregó.
Miles de personas ya han empezado a desplazarse este sábado al Campo San Juan Pablo II, en Metro Park, correg
Redacción de La PrensaHace 7 añosUn grupo de vecinos de las barriadas colindantes con Metro Park (Campo San Juan Pablo II) se ha solidarizado con los peregrinos que caminan para asistir a la vigilia, en la que estará presente el papa Francisco.
El papa Francisco almorzó con algunos jóvenes peregrinos en el Seminario Mayor San José.
Redacción de La PrensaHace 7 añosFrancisco llegó al seminario luego de consagrar el altar de la catedral Basílica de Santa María la Antigua, en el Casco Viejo.
Desde las 7:00 a.m. se veían grupos de peregrinos dirigirse a Metro Park.
Manuel Vega Loo / Urania Cecilia MolinaHace 7 añosNo obstante, los peregrinos comenzaron a dirigirse al lugar desde las 7:00 a.m. Caminaban por las áreas de vía España, vía Domingo Díaz y Transístmica.
Redacción de La PrensaHace 7 años"El cansancio de la esperanza nace al constatar una Iglesia herida por su pecado y que tantas veces no ha sabido escuchar tantos gritos en el que se escondía el grito del Maestro: 'Dios mío, ¿por qué me has abandonando?", agregó.
Paula junto a sus padres Kiara Sang y Orley Jiménez.
Roberto González JiménezHace 7 añosSus padres, Kiara Sang y Orley Jiménez, que trabaja en los estamentos de seguridad del Estado, no ocultaron su emoción. “Estoy sumamente feliz, sin palabras y agradecida”, dijo Sang.