Hace 1 añoMientras miles de docentes abandonan las aulas y empujan al colapso al sistema educativo público, en el extremo este de la provincia de Panamá, la comunidad de Guacuco resiste. Allí, la escuela María Elena Díaz nunca cerró. “Aulas vacías, mentes vacías”, repite su directora, María Leidis Arroyo, como principio rector. Y lo aplican: madres que cocinan, niños que caminan kilómetros, maestros que enseñan sin excusas.
Hace 1 añoLa muerte de Violeta Barrios de Chamorro no solo marca el adiós a la primera mujer en gobernar Nicaragua, sino también al último gran símbolo de la transición democrática en ese país. En 1990, Chamorro venció en las urnas a Daniel Ortega y puso fin a una década de guerra civil y represión. Lo hizo con un mensaje de reconciliación, paz y respeto a las instituciones.
Hace 1 añoJusticia tardía no es justicia. Aunque sabemos que los tiempos de los medios no son los de los tribunales, los prolongados plazos de los procesos civiles y penales resultan inaceptables para una sociedad que exige respuestas claras frente a la corrupción y el crimen organizado. El señalamiento del contralor al procurador para que agilice las investigaciones no es nuevo. En la administración pasada, era el Ministerio Público el que apuntaba a la Contraloría por la falta de auditorías clave. El resultado es el mismo: los procesos se retrasan, los delitos prescriben y los corruptos se reciclan en el poder. La operación Fisher, por ejemplo, tras años de investigación, verá juicio en 2027. ¿Dónde queda el derecho de las víctimas? ¿Dónde está el mensaje disuasorio a las redes criminales? No podemos seguir aceptando este letargo institucional. Todos los actores del sistema de justicia —jueces, fiscales, auditores y policías— tienen que ponerse las pilas. La ciudadanía no puede esperar indefinidamente. Porque cuando la justicia llega tarde, deja de ser justicia.
Hace 1 añoEl contralor general ha levantado una alerta grave: en la Universidad de Panamá operan clanes familiares que controlan cargos y recursos. La denuncia, lejos de ser anecdótica, pone en entredicho la integridad de una institución que debería ser ejemplo de pensamiento crítico, excelencia y ética pública. Con más de $300 millones anuales del presupuesto nacional, lo que ocurre allí nos concierne a todos. El nepotismo, el desvío de funciones y el uso indebido del cargo no son simples irregularidades: son síntomas de un deterioro institucional que se repite en otras universidades estatales. Lo que se denuncia hoy en la Universidad de Panamá tiene ecos en la Unachi y Udelas, donde se han normalizado redes de favores y lealtades personales por encima del mérito. Esta traición al legado de Octavio Méndez Pereira exige una reacción firme. La comunidad universitaria y la sociedad deben exigir una transformación profunda. Si la universidad nacional no lidera con el ejemplo, pierde autoridad moral para formar a los líderes del mañana.
Hace 1 añoTras seis semanas de bloqueo, la dirigencia sindical accedió a reabrir las vías en Bocas del Toro. El acuerdo con diputados se basa en el compromiso de que la Asamblea restituirá el régimen especial que beneficiaba a la industria bananera. De hecho, el Ejecutivo convocó de inmediato al Legislativo a sesiones extraordinarias para tratar este tema. Pero la pregunta de fondo permanece: ¿cuántos de los más de 7,000 trabajadores despedidos podrán recuperar su empleo? Cerrar calles fue una medida desesperada. Ahora el desafío es reactivar fincas, garantizar contratos y evitar que esta crisis se repita. También urge levantar otro bloqueo: el que mantienen algunos docentes contra la educación de los más vulnerables. Si de verdad se defiende la seguridad social, no se puede hacer a costa de la escuela pública. Afectar a niños pobres no es resistencia, es abandono. Los bananeros regresan con incertidumbre; los estudiantes siguen sin clases. La reapertura debe traducirse en oportunidades reales. Gobierno, empresa y sociedad deben actuar con responsabilidad. Panamá no puede darse el lujo de dejar sin trabajo a miles ni sin educación a toda una generación.
Hace 1 añoNo estamos ante un reclamo laboral. Lo que está en juego aquí es algo más inquietante: la incapacidad de discrepar dentro del movimiento sindical sin ser castigado. La suspensión de Julia Suira y Aniano Pinzón del Conato revela que, al parecer, el sindicalismo panameño se ha contagiado de lo que tanto denuncia: el pensamiento único. Su principal puntal se autodenomina “sindicato único” y promovió en 2022 una “mesa única” donde solo cabía una voz.
Hace 1 añoLa adjudicación de terrenos estatales al diputado Benicio Robinson, en condiciones sospechosamente favorables, evidencia una falla estructural en el modelo de titulación en Panamá. Lo que debería ser un instrumento de justicia social se ha convertido, en muchos casos, en un vehículo de consolidación de poder político y económico.
Hace 1 añoEntre 2021 y 2023, la Junta Comunal de Barrio Norte recibió más de $14 millones del Programa de Interés Social. Los fondos públicos fueron girados a una cuenta en el Banco Nacional, abiertos con solo una cédula y una credencial. No hay copias de cheques, ni solicitudes formales, ni actas de recibido. Aun así, el dinero fluyó.
Hace 1 añoHoy por hoy, miles de estudiantes inician las evaluaciones del primer trimestre sin haber completado clases ni recibido sus calificaciones. La huelga docente, que ya suma seis semanas, mantiene paralizadas decenas de escuelas, dejando a niños y jóvenes atrapados entre el derecho a la educación y el reclamo persistente de sus maestros. El Ministerio de Educación ha reaccionado con guías de recuperación, estrategias de autoaprendizaje y promesas de evaluación flexible, pero sin cifras claras sobre el impacto real. ¿Cuántos estudiantes han sido afectados? ¿Cuántos centros siguen cerrados? La incertidumbre prevalece, mientras la Contraloría anuncia la suspensión de salarios a más de 15 mil educadores. El conflicto por la Ley 462 —que reformó el sistema de jubilaciones— no puede resolverse a costa del presente académico de toda una generación. Gobierno y gremios deben reenfocar sus esfuerzos hacia soluciones que prioricen el interés superior del niño. Porque un país que renuncia a educar a sus jóvenes, renuncia también a su futuro.
Hace 1 añoBocas del Toro, que ya vio morir su principal motor económico con el colapso de la industria bananera, enfrenta ahora la amenaza de perder su segunda fuente de ingresos: el turismo. La reciente agresión y retención de una turista estadounidense en uno de los múltiples bloqueos que azotan la provincia no solo es alarmante: es inaceptable. Marchar y protestar es un derecho humano que debe ser protegido. Pero bloquear el acceso a comunidades enteras, o peor aún, privar de la libertad a una persona, no es protesta: es delito.
El daño es profundo. Años de esfuerzo para posicionar a Bocas como un destino turístico sostenible y generador de bienestar se vienen abajo con un solo video que muestre a una extranjera retenida a la fuerza. Esas imágenes le dan la vuelta al mundo y espantan inversiones, cruceros y visitantes. La violencia desvirtúa cualquier causa. La protesta se convierte en chantaje. Y Bocas, que ya ha perdido tanto, no puede darse el lujo de perderlo todo.
Ordenan detención provisional a ocho personas por presunto peculado de $8 millones en la Junta Comunal de Belisario Porras. Leer más
‘No hay que bajar durante el temblor, porque no sabemos cuál va a ser la respuesta. Panamá debe hacer mucha docencia en ese aspecto’: Tomás Correa Rodríguez. Leer más
Imputan cargos y dictan arresto domiciliario a empresario por caso de la Junta Comunal de Barrio Sur. Leer más
Derrame en la antigua mina de Remance tras el terremoto. Leer más
Diferencias con el contralor Anel Flores habrían ocasionado la salida de Roxana Méndez de la Autoridad de Descentralización. Leer más