Hace 2 mesesLa salida de Sherina Latorraca de Asesoría Legal de la Dirección General de Contrataciones Públicas no hace desaparecer la investigación sobre el posible conflicto de interés derivado de que su madre, Zaira Santamaría de Latorraca, presida el tribunal que revisa decisiones de esa institución. Mucho menos cuando esta semana surgieron otros casos que revelan una preocupante manera de entender el servicio público. La ministra de Trabajo reconoció, sin sonrojarse, que ella misma solicitó el préstamo interinstitucional de su cuñado, mientras un director regional del Instituto de Seguro Agropecuario trabaja en la misma unidad que su tía, también trasladada mediante esa figura. Tres casos distintos que dejan una pregunta de fondo: ¿sigue siendo el Estado visto por quienes llegan al poder como una fuente de empleos y oportunidades para familiares y allegados? Cambian los gobiernos, pero estas prácticas sobreviven. Una renuncia no borra lo ocurrido, ni un préstamo elimina el parentesco. La ética pública exige prevenir estos conflictos, no corregirlos cuando son expuestos.
Hace 2 meses“Agua, agua por todas partes, pero ni una gota para beber”. Samuel Taylor Coleridge describió así, hace más de dos siglos, la tragedia de unos marineros rodeados por un océano que no podía aliviar su sed. La imagen sobrevivió al poema porque encierra una paradoja que se repite: tener en abundancia aquello que se necesita y, aun así, no poder disponer de ello. Dos realidades que nuestro país conoce muy bien. Al Canal de Panamá le preocupa captar y almacenar suficiente agua para afrontar la estación seca; en numerosas comunidades -incluso en la capital del país-, el problema es lograr que el agua potable llegue de manera continua a los hogares. Para el Canal, la solución está encaminada con el reservorio de río Indio, aunque llegará tarde frente a las necesidades actuales. Durante años se aplazó una decisión estratégica y ahora el problema nos alcanzó: menos agua significa menos capacidad para aprovechar plenamente el Canal y los ingresos que puede generar. Para la población, sigue pendiente garantizar una gestión eficiente del agua, desde su producción hasta el mantenimiento de una red que asegure un suministro continuo y confiable. En el quinto país más lluvioso del planeta, padecer sed debería ser solo una paradoja literaria, no una realidad cotidiana.
Hace 2 mesesEl presupuesto de la Asamblea Nacional es como una mentira mal contada: no solo es falso, sino que no existe la intención genuina de apegarse a su guión. El de 2025 era de $95.7 millones, pero acabó en $148.6 millones, lo que representa un incremento del 55.3%. Todo indica que este año van a terminar derrochando mucho más: arrancaron con $98.7 millones y, cinco meses después, ya iba por $132.2 millones. Es decir, no solo se lo gastaron todo antes de medio año, sino que excedieron el monto original en 40%. Y todavía faltan por contabilizar los otros siete meses del año. Casi todo se fue en “funcionamiento”, que no es otra cosa que planillas. Estos genios, que seguramente no saben nada de Adam Smith o Milton Friedman -porque no salen en memes ni bailan en TikTok- son los que quieren ahora “gestionar” y “fiscalizar” proyectos y programas en las comunidades. Si esto sucede, la historia se va a repetir. En el mejor de los casos, ocurrirá que la población pagará el costo de la ignorancia y la avaricia de los diputados; en el peor, alguien se llevará un botín.
Hace 2 mesesEl “ruido” que rodeó la compra de 54 mil computadoras por $28.4 millones no terminó con la salida de una ministra. Por el contrario, a medida que se conectan las piezas del proceso, surgen elementos cada vez más inquietantes sobre una contratación que terminó prácticamente sin competencia. El perfil del proveedor añade interrogantes. Su historial comercial, los cambios en sus avisos de operación y su vinculación con un empresario que incursionó en política no prueban irregularidades, pero sí justifican un mayor escrutinio sobre cómo fue seleccionado para un contrato de esta magnitud. La salida de la titular, después de solicitar que se investigara la compra, dejó además al nuevo ministro frente a un proceso cuestionado que ahora deberá contribuir a esclarecer. Ahora investigan el Ministerio Público y la Contraloría. Pero el país necesita saber cómo 47 interesados terminaron reducidos a un solo oferente y qué verificaciones precedieron la adjudicación. La transparencia no comienza investigando después: empieza garantizando competencia y controles antes de comprometer millones destinados a la educación.